¿Cómo es existir en el mundo como mujer? Es algo que yo, como hombre, solo puedo intentar comprender, pero nunca entender completamente. Ser constantemente observada y juzgada por la apariencia, la ropa, cómo posan y se comportan. Esto es lo que está en el corazón de la obra de Xilichen Hua, ‘Resistencia de la Voz’, donde la artista comenta que está ‘cansada de la manera que todas las mujeres conocen’.
La obra incluye una representación digital de la artista, destacando que, aunque el ámbito digital es diferente al mundo real, la misma objetivación de las mujeres se ha transferido a ese reino. Piensa en personajes femeninos de videojuegos con físicos imposibles y menos ropa que sus contrapartes masculinos, o en el preocupante aumento de los deepfakes, que se han dirigido desproporcionadamente a las mujeres.
“Resistencia de la Voz”, 2024. Vista de la instalación en la Galería Nota. Cortesía de la artista.
En ‘Resistencia de la Voz’, su avatar digital está encerrado arquitectónicamente, aumentando la sensación de no poder escapar de la mirada de quienes observan, incluidos nosotros. Sin embargo, la obra termina con la mirada cambiando de lugar, por lo que ahora el público es observado. Esto sugiere que esta perspectiva se está subvirtiendo para empoderar a la artista.
“Resistencia de la Voz”, 2024. Vista de la instalación en la Galería Nota. Cortesía de la artista.
La obra me recordó a ‘Cut Piece’ de Yoko Ono, en la cual se invitaba a los miembros del público a cortar su ropa con unas tijeras. Aunque era elección de la artista participar, nos recuerda lo vulnerables que son las mujeres en la sociedad actual ante las acciones de los demás. Fue un modelo en el que se basó Marina Abramovic en ‘Ritmo 0’, donde el público podía someterla a cualquier experiencia usando más de 70 objetos, y que culminó con un participante apuntándole a la cabeza con una pistola cargada.
Aunque la obra de Hua no invita a la interacción directa del público, lleva la marca de estas obras de arte performático al cuestionar el rol de la mujer en la sociedad y la vulnerabilidad que siguen enfrentando, incluso despues de avances significativos en igualdad de género.
Imagen fija de “Resistencia de la Voz”, 2024. Cortesía de la artista.
La obra existe en el ámbito digital, pero se basa en el largo legado de la historia del arte, desafiando la mirada masculina desde ‘Olympia’ de Édouard Manet, donde una mujer desnuda nos devuelve la mirada, a diferencia de las miradas desviadas que precedieron a esta pintura.
Puede compararse con artistas contemporáneas que nos confrontan con cuerpos femeninos más grandes que la vida, como Jenny Saville y Claudette Johnson. En el ámbito digital, la subversión de la mirada masculina aún se está desarrollando, y una obra destacada sería ‘Excellences & Perfections’ de Amalia Ulman, un avatar de Instagram que creó como una performance y que hizo que sus seguidores creyeran que seguían el viaje de una mujer hacia la vulnerabilidad y la cirugía estética.
“Resistencia de la Voz”, 2024. Vista de la instalación en la Galería Nota. Cortesía de la artista.
El reino digital es un terreno fértil para revisitar el mensaje sobre cómo se ve a las mujeres en el mundo, especialmente cómo son a menudo representadas en estos espacios. Es dentro de esta arena que existe la obra de Xilichen Hua, y espero que ella desarrolle más estos conceptos en su trabajo futuro, para reconocer lo que significa ser mujer en el mundo hoy. Como ella dice en su obra: ‘No necesito ser una sola cosa; soy muchas’.