Cada vez más personas están optando por la copropiedad de inmuebles como solución al problema de acceso a la vivienda en Mallorca y las Baleares. Aunque el alquiler de habitaciones es más habitual, la venta de propiedades en régimen de copropiedad también se percibe ahora como una respuesta a los altos precios inmobiliarios.
El comprador adquiere una habitación y una parte proporcional de los espacios comunes, que suelen incluir cocina, baño y salón. Las ventas se formalizan ante notario y se inscriben en el registro. El presidente del Colegio de Agentes Inmobiliarios, José Miguel Artieda, recalca que estas operaciones se realizan de manera regulada. Aunque admite que puede ser una solución, afirma: “Sería deseable que la gente pudiese tener su propia vivienda en propiedad”.
Algunas empresas ya operan en este mercado, poniendo en contacto a interesados en comprar una habitación y gestionando el proceso de adquisición. Un posible inconveniete es que los compradores no se conocen entre sí.
En cuanto a precios, estos varían lógicamente según ubicación y características del inmueble. Artieda señala que 180.000 € por habitación (más los espacios comunes) no sería una cifra atípica.