El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que podría ordenar más ataques aéreos contra Nigeria si continúan asesinando a cristianos en esa nación de África Occidental.
En una extensa entrevista con el New York Times, le preguntaron a Trump si los ataques del día de Navidad en el estado nigeriano de Sokoto, dirigidos contra militantes islamistas, eran parte de una campaña militar más amplia.
“Me encantaría que fuera un ataque único. Pero si siguen matando cristianos, serán muchos ataques,” dijo.
El gobierno de Nigeria ha rechazado las acusaciones previas de Trump de que no protege a los cristianos de los ataques yihadistas, afirmando que son objetivo “tanto musulmanes, como cristianos y personas sin fe”.
El año pasado comenzó a circular en algunos círculos de derecha de EE.UU. la idea de un genocidio contra los cristianos nigerianos. Sin embargo, organizaciones que monitorean la violencia política en Nigeria dicen que la mayoría de las víctimas de los grupos yihadistas son musulmanes.
Al ser cuestionado sobre esto en la entrevista publicada el jueves, Trump respondió: “Creo que los musulmanes también están siendo asesinados en Nigeria. Pero son mayormente cristianos.”
La población de Nigeria, de más de 230 millones de personas, se divide aproximadamente a partes iguales entre cristianos, que predominan en el sur, y musulmanes, concentrados principalmente en el norte.
Durante los últimos 15 años, el noreste del país sufre una devastadora insurgencia islamista a manos de grupos yihadistas como Boko Haram y afiliados al Estado Islámico, con base en el estado de Borno.
El país también enfrenta una serie de otros problemas de seguridad complejos en diferentes regiones, como bandas criminales de secuestradores, conflictos por la tierra y disturbios separatistas.
Los ataques estadounidenses del día de Navidad alcanzaron dos campamentos de un grupo yihadista llamado Lakurawa en el estado mayoritariamente musulmán de Sokoto, al noroeste de Nigeria cerca de la frontera con Níger. Todavía no está claro si hubo víctimas, ya que ni el gobierno de EE.UU. ni el nigeriano han proporcionado cifras, y no hay actualizaciones sobre el resultado del ataque.
Lakurawa estableció una presencia en la región fronteriza hace unos años y proviene de áreas al norte de Nigeria en el Sahel.
Tras los ataques aéreos del mes pasado, los gobiernos de EE.UU. y Nigeria dijeron que los militantes estaban vinculados a grupos del EI en el Sahel, aunque el EI no se ha atribuido ninguna actividad del grupo ni ha anunciado vínculos con Lakurawa, como sí ha hecho con otros grupos de la región a los que apoya.
Después de los ataques, el ministro de Relaciones Exteriores de Nigeria, Yusuf Maitama Tuggar, dijo a la BBC que había sido una “operación conjunta” y que “no tenía nada que ver con una religión en particular”.
Refiriéndose al momento de los ataques, dijo que no tenían “nada que ver con la Navidad”, aunque Trump dijo que los había ordenado como un “regalo de Navidad”.
El ministro de Exteriores añadió que los ataques contaron con la aprobación expresa del presidente nigeriano, Bola Tinubu, y con la participación de las fuerzas armadas del país.