Varios países de la UE han manifestado su oposición o reservas a lo largo del proceso. Crédito de la foto: Clement Demazure/Shutterstock
Los Estados miembros de la Unión Europea han aprobado el tan negociado acuerdo comercial entre la UE y el bloque del Mercosur, lo que supone un paso decisivo hacia una de las mayores alianzas de libre comercio del mundo. La decisión, adoptada en Bruselas por los gobiernos de la UE, sigue a más de 25 años de complejas y a menudo estancadas negociaciones entre las partes.
El acuerdo involucra a la UE y a los países del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Al haber recibido ahora el respaldo político de los Estados miembros, se ha autorizado a la Comisión Europea a proceder con la firma formal del tratado, un movimiento descrito por los funcionarios comunitarios como histórico en su alcance y significación.
Qué abarca el acuerdo
Liberalización comercial y acceso a mercados
El acuerdo UE-Mercosur pretende eliminar los aranceles sobre la mayoría de los bienes comercializados entre ambas regiones en un período escalonado. Reduciría o suprimiría los derechos sobre exportaciones europeas como automóviles, maquinaria, productos farmacéuticos y químicos, al tiempo que incrementaría el acceso para productos agrícolas del Mercosur, incluyendo carne vacuna, aves de corral, azúcar y etanol.
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El tratado también incluye disposiciones sobre contratación pública, protección de la propiedad intelectual, indicaciones geográficas y cooperación regulatoria. Sus defensores argumentan que reforzará las cadenas de suministro, reducirá las barreras comerciales y brindará nuevas oportunidades a las empresas a ambos lados del Atlántico.
Además de las medidas comerciales, el acuerdo contiene compromisos en materia de desarrollo sostenible, derechos laborales y estándares ambientales, áreas que han sido centrales en el debate político dentro de la UE.
Una negociación larga y controvertida
Resistencia política y nuevo impulso
Las conversaciones entre la UE y el Mercosur comenzaron en 1999, lo que la convierte en una de las negociaciones comerciales más prolongadas en la historia del bloque. Si bien se alcanzó un acuerdo político en principio en 2019, el progreso se estancó ante las preocupaciones sobre la protección ambiental, particularmente la deforestación en la Amazonía, y los temores de los agricultores europeos ante una mayor competencia.
Varios países de la UE han expresado su oposición o reservas a lo largo del proceso, argumentando que el acuerdo podría socavar los estándares agrícolas o no proporcionar salvaguardas ambientales suficientes. Otros han mantenido que la participación y los compromisos legalmente vinculantes ofrecen una ruta más efectiva para influir que el continuo retraso.
El renovado impulso para aprobar el acuerdo refleja la dinámica cambiante del comercio global y el deseo de la UE de diversificar sus alianzas económicas en medio de la incertidumbre geopolítica.
Cómo funciona la aprobación
Próximos pasos antes de la ratificación
El respaldo de los Estados miembros de la UE permite a la Comisión Europea avanzar con la firma formal del acuerdo. No obstante, esto aún no pone el tratado en vigor.
Para su plena implementación, el acuerdo aún debe someterse a la ratificación del Parlamento Europeo y, dependiendo de su estructura legal final, por los parlamentos nacionales de los Estados miembros de la UE. Este proceso podría llevar varios años y sigue siendo políticamente sensible.
Hasta que la ratificación se complete, no se aplicarán cambios a las normas comerciales vigentes entre la UE y los países del Mercosur.
Por qué es importante el acuerdo
Escala económica y posicionamiento global
De ser ratificado plenamente, el acuerdo UE-Mercosur crearía una zona comercial que abarcaría a más de 700 millones de personas, convirtiéndola en una de las mayores áreas de libre comercio del mundo. Las instituciones de la UE sostienen que el tratado fortalecería los vínculos económicos de Europa con América Latina y reforzaría el comercio internacional basado en normas.
Los partidarios también señalan beneficios estratégicos, incluyendo una menor dependencia de un grupo reducido de socios comerciales y un mejor acceso a materias primas y productos agrícolas.
Los críticos, sin embargo, siguen planteando inquietudes sobre la aplicación de las normas ambientales y el impacto potencial en las comunidades agrícolas europeas, temas que probablemente ocuparán un lugar prominente durante el debate de ratificación.
Puntos clave
- Los Estados miembros de la UE han aprobado el acuerdo comercial UE-Mercosur.
- Las negociaciones comenzaron en 1999 y duraron más de 25 años.
- El tratado cubre comercio, inversión, contratación pública y compromisos de sostenibilidad.
- Ya puede procederse a la firma formal, pero aún se requiere ratificación.
- Las preocupaciones políticas y ambientales siguen siendo centrales en el debate.
Qué sucede a continuación
Ratificación y escrutinio político por delante
El acuerdo entrará ahora en una nueva fase centrada en la revisión jurídica y la ratificación. Se prevé que el debate en el Parlamento Europeo será intenso, con las protecciones ambientales y las salvaguardias agrícolas bajo estrecho escrutinio.
Si bien la aprobación por los Estados miembros representa un hito importante, el futuro del acuerdo UE-Mercosur dependerá en última instancia de si puede asegurar el suficiente apoyo político en toda Europa. Por ahora, la decisión señala una renovada voluntad de la UE de perseguir acuerdos comerciales de gran escala tras años de vacilación.