Sebastián Martorell, declarado culpable del homicidio de Jaume Llabrés, de 32 años, ocurrido en Inca en 2020, ha sido condenado a siete años de prisión.
La sentencia fue dictada este viernes por la Audiencia Provincial de Palma, tras considerarse probado que Martorell asestó una puñalada mortal a Llabrés, quien había irrumpido en su finca con la intención de sustraer plantas de marihuana. El tribunal, aceptando el veredicto del jurado, calificó el hecho como homicidio al descartarse la alevosía y la premeditación.
El magistrado recogió la tesis del jurado sobre que Martorell actuó movido por el miedo. Esta circunstancia, junto con su colaboración con la Guardia Civil, fue valorada como atenuante, resultando en una pena situada en el tramo inferior para este delito, cuya pena máxima puede alcanzar los quince años.
Asimismo, se le impuso el pago de una indemnización de 157.875 euros a la familia de la víctima por daños morales.
Los tres hombres que acompañaron a Jaume Llabrés el 24 de septiembre de 2020, pero que permanecieron en el exterior de la propiedad, fueron condenados a doce meses de cárcel cada uno por un delito de tentativa de robo.