Prototipo de la aplicación de identidad digital del gobierno británico mostrado en un smartphone.
Crédito: PhotoGranary02, Shutterstock
El gobierno del Reino Unido da un paso más hacia la introducción de un sistema nacional de identidad digital, con el lanzamiento de una consulta pública sobre planes que permitirían a los ciudadanos acceder a servicios como los impuestos, las prestaciones por cuidado infantil y las verificaciones laborales mediante una única aplicación. No obstante, para los expatriados británicos residentes en España, la idea quizá no suene especialmente revolucionaria. En muchos aspectos, ya están habituados a algo similar gracias a la tarjeta de residencia TIE que portan como prueba de identidad y estatus legal.
Esta propuesta se enmarca en un plan más amplio para modernizar los servicios públicos en Gran Bretaña y acercarlos a la comodidad que la población experimenta con plataformas privadas, como la banca electrónica. Los ministros afirman que un sistema de identidad digital podría eliminar papeleos, simplificar la burocracia y facilitar el acceso a los servicios públicos.
Sin embargo, para los expatriados que observan desde el extranjero, también subraya cómo distintos países abordan la identidad, la residencia y los servicios gubernamentales en un mundo cada vez más digitalizado.
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Una única aplicación de ID digital podría reemplazar montañas de papeleo
El gobierno británico ha iniciado una consulta de ocho semanas para preguntar a la ciudadanía cómo podría utilizarse la identidad digital para mejorar el acceso a los servicios públicos. La idea es sencilla: en lugar de gestionar múltiples cuentas, formularios y documentos, las personas podrían acreditar su identidad mediante una única identidad digital segura.
Las autoridades incluso han difundido imágenes y vídeos de un sistema prototipo que ilustra su funcionamiento. En la práctica, los usuarios iniciarían sesión en una sola aplicación y accederían a diversos servicios, desde la declaración de impuestos hasta la gestión de prestaciones por cuidado infantil.
Los ministros describen el concepto como un “gobierno por aplicación”, donde la interacción con los servicios públicos se volvería tan sencilla como utilizar una plataforma bancaria en línea.
El gobierno sostiene que este enfoque podría ayudar a eliminar parte de la frustración que experimenta la gente al tramitar asuntos oficiales. Las largas colas telefónicas, los formularios impresos y la repetición de datos personales ante distintos departamentos son problemas que el sistema pretende reducir.
La magnitud del sistema actual explica el por qué del cambio deseado. Entre todos los departamentos gubernamentales, millones de interacciones aún dependen de sistemas obsoletos. Por ejemplo, la Agencia de Licencias de Conductores y Vehículos procesa unas 45.000 cartas diarias, mientras que la autoridad fiscal HMRC recibe aproximadamente 100.000 llamadas al día.
Por qué la identidad digital se está convirtiendo en una tendencia global
El Reino Unido no está solo en la exploración de la identidad digital. Varios países ya han implementado versiones de la misma, citándose a menudo a Estonia como uno de los ejemplos más avanzados. Allí, la ciudadanía puede acceder a numerosos servicios gubernamentales íntegramente en línea mediante un sistema de identidad digital.
Los ministros británicos afirman que la modernización tecnológica en toda la administración pública es una tarea largamente pendiente. Darren Jones, Secretario Jefe del Primer Ministro, señaló que muchas personas consideran actualmente que lidiar con los servicios públicos resulta estresante e innecesariamente complicado.
Según él, el objetivo es crear un sistema que permita verificar la identidad de forma rápida y segura en línea, agilizando y simplificando las interacciones cotidianas con el gobierno.
La propuesta de ID digital también podría utilizarse en ámbitos como las verificaciones de derecho a trabajar al iniciar un nuevo empleo, que el gobierno prevé que sean obligatorias por vía digital antes del fin de la legislatura actual.
No obstante, las autoridades han subrayado que el sistema seguirá siendo opcional, manteniéndose las vías tradicionales de acceso a los servicios para quienes las prefieran.
Para los expatriados británicos en España, el concepto quizá ya resulte familiar
Aunque la idea de una identidad digital pueda parecer novedosa en el Reino Unido, muchos británicos que viven en el extranjero –especialmente en España– ya manejan un concepto similar a través de su documentación de residencia.
Desde el Brexit, a los residentes británicos en España se les ha expedido la tarjeta TIE (Tarjeta de Identidad de Extranjero). Estas tarjetas biométricas confirman el estatus de residencia legal de una persona bajo el Acuerdo de Retirada y se requieren frecuentemente en trámites administrativos.
Los expatriados suelen necesitar su TIE para tareas cotidianas como abrir cuentas bancarias, registrarse en los servicios sanitarios o acreditar su residencia con fines laborales. En la práctica, funciona como un documento de identificación central vinculado a múltiples sistemas administrativos.
Aunque el sistema español sigue siendo mayoritariamente físico y no digital, refleja la misma idea subyacente: un documento de identidad reconocido que conecta a los individuos con una gama de servicios y derechos.
Para los ciudadanos británicos que navegan por la burocracia española, ese concepto ya forma parte de la vida diaria.
La consulta pública determinará el sistema definitivo
En esta fase, la propuesta de ID digital del gobierno británico no pasa de ser eso –una propuesta. La consulta lanzada esta semana está diseñada para recabar opiniones antes de crear cualquier sistema definitivo.
Las autoridades desean conocer la opinión pública sobre varias cuestiones clave. Entre ellas, a qué edad se debería poder obtener una identidad digital, qué información debería incluir y qué servicios se beneficiarían más del sistema.
Otra preocupación importante es garantizar que la tecnología funcione para todos. El gobierno afirma querer asegurarse de que las personas menos habituadas a los servicios digitales no queden excluidas.
Para recabar un amplio abanico de perspectivas, la consulta también incluirá un Panel Ciudadano, que reunirá a participantes de distintos orígenes de todo el Reino Unido para debatir la propuesta en profundidad.
Las aportaciones recogidas contribuirán a definir el diseño final del sistema antes de cualquier implantación a escala nacional.
Un vislumbre de cómo podrían operar los gobiernos en el futuro
Queda por ver si el Reino Unido adopta finalmente un sistema integral de identidad digital. Pero el debate refleja un cambio más amplio que se está produciendo en muchos países: los gobiernos buscan cada vez más digitalizar sus servicios para equipararse a la comodidad que la ciudadanía espera en su vida cotidiana.
Para los británicos que viven en España, la idea puede parecer menos futurista que en su país de origen. Al fin y al cabo, muchos ya portan una tarjeta que vincula su identidad con una red de sistemas oficiales.
La diferencia ahora radica en que, en el futuro, el Reino Unido podría intentar trasladar ese mismo concepto de una tarjeta en la cartera a la pantalla de un smartphone.
Y si los planes del gobierno siguen adelante, los días de interminables formularios, llamadas telefónicas y papeleos podrían ir quedando gradualmente en el pasado.