Black Sabbath terminó con un gran espectáculo el sábado por la noche en lo que la banda dijo que sería su último concierto.
Mientras interpretaban una de sus canciones más reconocibles, Iron Man, los fanáticos cantaron junto al vocalista principal Ozzy Osbourne en Villa Park en Birmingham.
Ozzy, de 76 años, que tiene la enfermedad de Parkinson, cantaba sentado en un trono negro – animando a la multitud a cantar más fuerte y haciendo miradas locas, igual que en los viejos tiempos.
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