Más Allá de la Palabra de Moda: Por Qué la Interoperabilidad Semántica es el Santo Grial de la Salud Digital

Los emprendedores que se adentran en el sector sanitario suelen identificar ineficiencias y fundan empresas para resolverlas. Ya sea optimizando las transiciones de cuidado, simplificando la facturación o empoderando a los equipos de salud domiciliaria, la mayoría de las startups de salud digital inevitablemente manejan información sanitaria digital. Pero resolver estos problemas implica más que solo crear un gran producto: significa asegurar que tu solución hable el mismo idioma que el resto del continuo asistencial.

El intercambio de datos sanitarios involucra una amplia gama de formatos y estándares –como HL7, FHIR, X12, NCPDP, etc.– utilizados por distintas organizaciones para diversos propósitos. Esta complejidad puede hacer que la crucial tarea de compartir datos de salud resulte engorrosa y poco ágil. Aquí es donde entra en juego la interoperabilidad. Aunque se ha convertido en una palabra de moda, la verdadera interoperabilidad es un requisito previo para soluciones de salud digital centradas en el paciente, eficientes y escalables. Y entre los distintos tipos de interoperabilidad, la interoperabilidad semántica destaca como el objetivo hacia el que muchos aspiran.

Comprendiendo los niveles de interoperabilidad

Es fácil pensar en la interoperabilidad como un problema técnico. Pero en realidad es un problema de confianza y traducción –asegurar que los datos conserven el mismo significado dondequiera que vayan. La interoperabilidad en salud puede desglosarse en tres niveles clave: fundamental, estructural y semántica.

1. Interoperabilidad fundamental: Llevar los datos del punto A al B

Este es el nivel más básico –imagínatelo como enviar una carta en cualquier idioma. Existe la infraestructura para entregar información de un sistema a otro, pero no hay garantía de que el receptor pueda interpretarla.

Aquí es donde entran en juego herramientas ubicuas como los faxes. La mensajería DIRECT también suele operar a nivel fundamental, aunque puede transportar datos estructurados cuando se combina con CDA u otros adjuntos enriquecidos. Si bien la interoperabilidad fundamental asegura que los datos puedan compartirse, hace poco por garantizar su usabilidad. Los sistemas pueden recibir mensajes, pero a menudo alguien debe interpretar manualmente e ingresar la información en los campos apropiados. Estos procesos manuales pueden conducir a inexactitudes e ineficiencias, creando cargas administrativas adicionales para un sistema sanitario ya sobrecargado.

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La interoperabilidad fundamental puede marcar la casilla de “intercambio de datos”, pero contribuye poco a la automatización, el análisis o la toma de decisiones clínicas oportuna necesarias en el ecosistema sanitario actual.

2. Interoperabilidad estructural: Formatos estandarizados, significado no estandarizado

La interoperabilidad estructural da un paso adelante al utilizar formatos estandarizados para organizar los datos. Esto es similar a que todos acuerden hablar inglés, pero con distintos dialectos regionales y expresiones. Puedes entender la estructura de lo que se dice, pero no siempre la intención.

En salud, estándares como HL7 v2, CDA y CCD establecen estructuras comunes para organizar e intercambiar información como datos demográficos del paciente o resúmenes de alta. Estos formatos simplifican el análisis y la transmisión de datos, pero no garantizan una comprensión compartida de su significado. Un sistema podría registrar un “infarto de miocardio”, otro un “ataque al corazón”, y un tercero usar un código interno propietario. Esta falta de consistencia semántica genera errores, duplicación y capas extra de traducción. Aunque CDA y CCD son principalmente estándares estructurales, pueden incorporar vocabularios codificados que acercan las implementaciones a una verdadera interoperabilidad semántica cuando se usan efectivamente.

Las integraciones personalizadas, el mapeo de datos y el middleware a menudo se usan para parchear estas brechas, resultando en procesos costosos y lentos que no escalan bien.

3. Interoperabilidad semántica: Hablar el mismo idioma, con significado compartido

La interoperabilidad semántica va un paso más allá: no solo llegan los datos en un formato estructurado, sino que tanto el emisor como el receptor usan los mismos códigos y terminología para definirlos. Para hacer posible este nivel de comprensión, tanto el sector público como el privado impulsan iniciativas para desarrollar y adoptar protocolos estandarizados de intercambio de datos. Estos esfuerzos son esenciales para asegurar que los datos sanitarios no solo se intercambien, sino que también se interpreten consistentemente y se usen de manera significativa en distintos sistemas y organizaciones. Piensa en SNOMED para diagnósticos, LOINC para resultados de laboratorio y RxNorm para medicamentos, todos referenciados mediante APIs como FHIR.

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Este nivel de interoperabilidad permite a las máquinas leer, interpretar y actuar sobre los datos con mínima intervención humana. Un código de diagnóstico estandarizado como ICD-10 I21.9 (Infarto Agudo de Miocardio) puede integrarse instantáneamente en la historia clínica del paciente, activar herramientas de apoyo a la decisión clínica o informar automáticamente la planificación del alta.

Esto es lo que convierte a la interoperabilidad semántica en el estándar de oro: permite la automatización, mejora la precisión y reduce la fricción entre sistemas. Impulsa funciones como la conciliación de medicación en tiempo real, el análisis predictivo y aplicaciones para pacientes que realmente comprenden tu historial médico.

Por qué es importante para tu empresa de salud digital

Si tu plataforma interactúa con datos del paciente –ya sean clínicos, financieros u operativos– tu viabilidad a largo plazo depende de qué tan bien te integres con el ecosistema sanitario. Las soluciones que dependen únicamente de la interoperabilidad fundamental o estructural suelen ser frágiles, requieren soluciones personalizadas y limitan la escalabilidad.

Luchar por la interoperabilidad semántica no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, es un diferenciador estratégico. Permite que tu solución:

  • Elimine la documentación redundante.
  • Mejore la satisfacción del proveedor al reducir los flujos de trabajo manuales.
  • Posibilite análisis e insights más ricos.
  • Impulse la coordinación de cuidados y el apoyo a la decisión en tiempo real.

Iniciativas federales recientes como USCDI v4 de la ONC, TEFCA y la Regla de Interoperabilidad y Autorización Previa de CMS están acelerando la transición de la industria hacia datos de salud estandarizados y legibles por máquinas. Alinearse con estos marcos no solo apoya el cumplimiento, sino que también asegura relevancia a largo plazo a medida que pagadores y proveedores adoptan modelos de intercambio de datos semánticamente consistentes.

La conclusión

La interoperabilidad no es solo un requisito técnico; es un imperativo empresarial. La interoperabilidad fundamental y estructural puede ayudarte en las primeras integraciones, pero para desbloquear la escala, la automatización y un verdadero impacto clínico, la interoperabilidad semántica debería guiar tu arquitectura a largo plazo.

Foto: DrAfter123, Getty Images

Pascal Odek lideró la creación de la plataforma integrada con la historia clínica electrónica de WellBeam, destinada a transformar los flujos de trabajo post-agudos y reducir el desgaste profesional de los clínicos. Colabora con proveedores para comprender los desafíos únicos de coordinar servicios. Mediante la implementación de firmas electrónicas y mensajería en tiempo real, los esfuerzos del equipo de WellBeam han reducido los tiempos de autorización de órdenes de salud domiciliaria de 21 días a dos o tres días en los sistemas de salud clientes, según la organización. El equipo de Odek también ha construido un flujo de trabajo automatizado de facturación para cargos relacionados, desbloqueando nuevas fuentes de ingresos para algunos clientes. Dentro de WellBeam, lidera hackatones y talleres de IA, fomentando la resolución de problemas y la creatividad entre los empleados.

Este artículo aparece a través del programa MedCity Influencers. Cualquier persona puede publicar su perspectiva sobre negocios e innovación en salud en MedCity News a través de MedCity Influencers. Haz clic aquí para saber cómo.

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