Martina Karos, de 40 años, y Eleni Edwards fueron encontradas en su casa en South Radford Street, Kersal. La policía acudió después de que la niña no asistiera a su colegio especial el 23 de septiembre de 2024.
Un patólogo dictaminó que la causa de la muerte de ambas fue intoxicación por monóxido de carbono, según se escuchó en el Tribunal del Condado de Bolton.
La policía dijo después que no buscaba a nadie más en relación con estas muertes.
La investigación conjunta reveló que la señora Karos, originaria de Polonia y que trabajaba como traductora, había lidiado con problemas de salud mental tras una ruptura amorosa. Cuidar de su hija la hacía sentirse aislada socialmente y muy sola.
Ella le había contado a una amiga que sentía que la vida no valía la pena, y a veces se distanciaba emocionalmente de su hija, quien era ciega y tenía movilidad reducida.
Eleni fue incluida en un Plan de Protección Infantil por los servicios sociales del Ayuntamiento de Salford en enero de 2024, y tanto la madre como la hija recibieron diversos apoyos.
Estos incluyeron visitas diarias de cuidadores, trabajadores sociales, cuidados de respiro a corto y medio plazo, consejería, terapia de conversación y psicoterapia.
Los trabajadores sociales incluso acompañaban a la señora Karos a actividades para intentar que hiciera nuevas amistades, pero a ella le costaba mucho participar en estas iniciativas.
Peter Sigee, forense del área de Greater Manchester Oeste, concluyó la investigación de cuatro días declarando que la señora Karos se quitó la vida y que Eleni fue asesinada ilegalmente por su madre.
Dijo: “La señora Karos se colocó deliberadamente a sí misma y a su hija en un ambiente donde fueron vencidas por los efectos tóxicos del monóxido de carbono, con la intención de terminar con ambas vidas.
“A pesar de un alto nivel de apoyo y cuidado de calidad por parte de su familia, su pequeño grupo de amigos y profesionales (médicos, servicios de salud mental, trabajadores sociales y cuidadores), la señora Karos experimentó sentimientos de extrema soledad y aislamiento que la sobrepasaron.
“La señora Karos decidió terminar con su vida suicidándose.”
El señor Sigee añadió que la señora Karos negó tener pensamientos de hacerse daño a sí misma o a Eleni, y que no había una “base objetiva” para sospechar que lo haría. Concluyó: “Este trágico incidente no se podía preveer razonablemente.”
Anteriormente, la investigación escuchó que la señora Karos le dijo a los trabajadores sociales que era infeliz, que se sentía “estancada” y aislada.
Tuvo que dejar su trabajo por sus responsabilidades como cuidadora, pero se sentía sola durante el día cuando Eleni estaba en el colegio y la mayoría de la gente trabajaba.
Por eso, se aumentaron los cuidados de respiro para que la señora Karos pudiera asistir a actividades por las tardes y fines de semana.
Los trabajadores sociales le instalaron una aplicación con actividades y le sugirieron grupos, pero ella no logró involucrarse.
El problema no era la falta de tiempo, sino la falta de conexiones sociales.
La señora Karos nació en Lublin y de niña se mudó a Italia con su familia.
Se trasladó a Inglaterra en el 2003, estudió idiomas en la universidad y trabajó como traductora e intérprete.
Después de que le dijeran que no podía tener hijos, quedó embarazada de Eleni y se sintió “sorprendida y emocionada”.
El embarazo fue normal, pero unos seis meses después del nacimiento de Eleni en junio del 2016, se hizo evidente que la niña tenía una discapacidad muy severa: no podía ver ni comunicarse verbalmente y su movilidad era limitada.
Describieron a la señora Karos como una madre “dedicada”, y a Eleni como una niña feliz que “prosperaba” a pesar de sus discapacidades.
Si necesitas ayuda, puedes llamar a los Samaritans gratis al 116 123, escribir a [email protected] o visitar samaritans.org para más información.