Los 10 mejores álbumes del mundo en 2025 | Música

10. Sarathy Korwar – There Is Beauty, There Already

Una suite continua de percusión de 40 minutos quizá no suene muy accesible, pero el último álbum del percusionista y productor surasiático Sarathy Korwar, *There Is Beauty, There Already*, transforma este ritmo insistente en algo extrañamente cautivador. Al frente de un conjunto de tres bateristas, Korwar desarrolla un lenguaje percusivo denso a lo largo de los 10 movimientos del disco, canalizando los motivos de fase de Steve Reich y las frases de la música clásica india, todo anclado en la repetición de un estribillo continuo. Conforme avanza el álbum, el estribillo emula la repetición hipnótica de los ritmos ceremoniales, atrayéndonos más y más en su mundo sonoro.

9. Yasmine Hamdan – I Remember I Forget

Tras ocho años de pausa, la cantautora libanesa Yasmine Hamdan regresa con una colección melancólica que expande su sonido en árabe influenciado por el dub, un sello suyo desde los años 90. Su voz es tranquila y reflexiva, entonando melodías tiernas sobre cuerdas y bases trip-hop, mientras que en temas más animados emplea un vibrato vacilante y anhelante sobre líneas de sintetizador norteafricanas. La producción es minimalista, pero este estilo permite que la emotividad de sus canciones brille con fuerza. Valió la pena la espera.

8. Debit – Desaceleradas

La productora mexicana Debit tiene un don para reinterpretar sonidos históricos de manera inquietante. En su último trabajo, *Desaceleradas*, se centra en la cumbia rebajada de los 90, ralentizando aún más ese sonido y procesando sus sintetizadores y ritmo sincopado con capas de estática para crear un *groove* amenazante. Alternando entre lo ambiental y lo inquietante, Debit convierte la alegre cumbia en un eco fantasmal y duradero.

LEAR  Noticias sobre el Traspaso de Antoine Semenyo: ¿Liverpool? ¿Man Utd? ¿Man City? ¿Cambió la lesión de Alexander Isak la situación del extremo del Bournemouth?

7. DJ K – Radio Libertadora!

El maximalismo es clave en los discos del productor de São Paulo Kaique Vieira, alias DJ K. Acuñando su propio género, “bruxaria” (brujería), Vieira superpone una cacofonía de sirenas, bajos explosivos y letras gritadas al baile funk brasileño. En su segundo álbum, *Radio Libertadora!*, sube la intensidad, añadiendo desde bombos de techno hasta el canto islámico a la mezcla, creando una experiencia frenética y extremadamente ruidosa. Si te entregas al caos, sus producciones resultan extrañamente liberadoras.

6. Mohinder Kaur Bhamra – Punjabi Disco

El álbum de 1982 de la cantante devota sij Mohinder Kaur Bhamra es una joya redescubierta. Sus 10 pistas ofrecen una combinación fascinante del sonido metálico de sintetizadores y cajas de ritmos con su técnica vocal melismática de la música clásica india. La percusión electrónica refleja los tonos del tabla, y en temas como *Soniya Mukh Tera* emerge el ritmo bossa nova. Es una fusión para la pista de baile que llegó más de una década antes de la explosión del ‘Asian Underground’.

5. Enji – Sonor

El cuarto álbum de la cantante mongola Enji, *Sonor*, expande su sonido influenciado por el jazz para ofrecer su música más diversa hasta la fecha. Alejándose del canto tradicional mongol “long song”, los 11 temas van desde la suave melodía de *Ulbar* hasta una versión funk de un éxito pop mongol de los 80. Acompañada por una banda completa, el sonido sigue siendo íntimo, atrayendo al oyente hacia la acústica tierna de su voz única.

4. Derya Yıldırım & Grup Şimşek – Yarın Yoksa

Inspirándose en la psicodelia turca de los 60, el tercer disco de la cantante germano-turca Derya Yıldırım con su banda Grup Şimşek mezcla el sonido electrificado del saz con mellotron y melodías de soul clásico. Es un sonido retro anclado en el poderoso falsete de Yıldırım. Sin embargo, en estándares turcos como *Hop Bico*, el grupo alcanza un territorio nuevo y vibrante, dando un giro inesperado al sonido psicodélico turco.

LEAR  Billy Joel cancela gira tras diagnóstico de hidrocefalia de presión normal | Billy Joel

3. Lido Pimienta – La Belleza

Música de misa de réquiem, folclore checo para clavicémbalo y cuerdas orquestales se unen en el notable cuarto álbum de la cantante colombiana Lido Pimienta. Arreglando música para la Orquesta Filarmónica de Medellín, Pimienta y el productor Owen Pallett recorren desde cantos gregorianos hasta ritmos dembow sincopados. La estrella es la voz infatigable de Pimienta, que fluye desde la intimidad anhelante hasta armonías fieras y potentes, enfrentándose con facilidad a su imponente acompañamiento sinfónico.

2. Negros Tou Moria – Mavri Ellada

El rapero ateniense Negros Tou Moria se ha hecho famoso por acuñar el género “trabetiko”, una fusión del folclore rebetiko griego con trap. En *Mavri Ellada*, abandona las melodías folclóricas por un sonido más crudo, transitando desde sub-bajos hasta *grooves* de Afrobeats y sintetizadores para pista de baile. Armado con un *flow* diestro, un oído abierto a producciones inusuales y letras fieras sobre la inmigración, NTM se consolida como un talento del rap que trasciende la escena griega.

1. Titanic – Hagen

Audazmente experimental, el segundo lanzamiento del proyecto Titanic de la violonchelista guatemalteca Mabe Fratti y su pareja, el multiinstrumentista Héctor Tosta, es deliciosamente libre de ataduras. Suenan desde *blastbeats* metálicos y synth-pop de estadio de los 80, hasta funk y post-rock melancólico. Es un disco llamativo y constantemente sorprendente que verdaderamente no suena a nada más.