La Unión Europea (UE) exige que cualquier futuro gobierno británico abone una compensación económica si decide abandonar un posible acuerdo para “reiniciar” las relaciones tras el Brexit, que Bruselas negocia con el gobierno laborista de Keir Starmer, según informó este lunes el *Financial Times*.
De acuerdo con un borrador del pacto al que tuvo acceso el periódico, la Comisión Europea ha incluido una cláusula de terminación que obligaría al Reino Unido a pagar una sustanciosa indemnización si opta por retirarse del propuesto acuerdo veterinario entre Londres y Bruselas, destinado a eliminar barreras burocráticas en el comercio de alimentos y bebidas tras la salida británica del bloque.
Diplomáticos europeos han bautizado esta disposición como la ‘cláusula Farage’, concebida, explicaron, para proteger a la UE del riesgo de que el líder del partido populista de derechas Reform UK, Nigel Farage, llegue a primer ministro y cumpla su promesa de revertir el acercamiento de Starmer con Bruselas.
Farage, cuyo partido encabeza los sondeos, confirmó al *Financial Times* que “rompería” cualquier acuerdo firmado con la UE-27 sin entregar dinero alguno.
“Ningún Parlamento puede atar a su sucesor; no honraremos ninguna cláusula. Si Starmer firma esto, es una atrocidad democrática”, declaró. Un alto cargo del Partido Laborista señaló que “es habitual que los acuerdos incluyan contingencias para la terminación y que estas funcionen en ambos sentidos”, añadiendo que las conversaciones detalladas con Bruselas sobre los términos del pacto aún no han comenzado.
La denominada cláusula Farage estipula que, si cualquiera de las partes se retira del acuerdo, deberá pagar una compensación que incluiría los costos de crear “infraestructura y equipamiento, contratación y capacitación inicial necesarios para establecer controles fronterizos”. Un diplomático europeo la describió como “una disposición de seguridad para proporcionar estabilidad y disuadir a Farage y compañía”, explicando que Bruselas pretende firmar un acuerdo que perdure a largo plazo, más allá de la actual legislatura británica, que concluye en 2029.
El Reino Unido y la UE acordaron en una cumbre el pasado mayo relanzar su relación bilateral mejorando la cooperación en diversos sectores, tras las tensiones generadas por el Brexit, votado en referéndum en 2016 e implementado en 2020.