Viajeros explorando una ciudad europea mientras las nuevas normas de visados digitales reconfiguran los planes de viaje futuros.
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Italia ha confirmado que un nuevo sistema de visado electrónico y unos controles fronterizos biométricos ampliados comenzarán a implementarse en el segundo trimestre de 2026, lo que supone un cambio que muchos viajeros quizá no perciban plenamente hasta que inicien sus solicitudes de visado o crucen el control de pasaportes. Este plan implica que las solicitudes de visado migrarán paulatinamente a la red, mientras aeropuertos y puertos marítimos se preparan para controles de identidad más automatizados mediante reconocimiento facial y datos dactiloscópicos. Para turistas, expatriados y viajeros de negocios con destino a Italia, los cambios auguran procesos más ágiles a la larga, si bien una transición inicial algo confusa.
El anuncio sitúa a Italia entre los países Schengen que avanzan en los procedimientos de viaje digital, por delante del más amplio Sistema de Entrada/Salida de la UE y la futura autorización ETIAS.
La nueva plataforma de e-visado de Italia pretende reducir la burocracia y los tiempos de espera
Con el nuevo sistema, tanto los visados Schengen de corta estancia como los visados nacionales de larga duración se unificarán en una única plataforma de solicitud en línea. En lugar de navegar por múltiples formularios y citas, los solicitantes podrán completar gran parte del proceso de forma digital: cumplimentando formularios guiados, subiendo documentación y abonando las tasas por internet.
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Los consulados seguirán encargándose de la recogida de datos biométricos, al menos por ahora, pero se espera que el aspecto administrativo de las solicitudes se vuelva más sencillo y predecible.
Las autoridades italianas también barajan la posibilidad de realizar controles de identidad remotos mediante reconocimiento facial para ciertos viajeros frecuentes, aunque esto permanece en fase piloto. Durante la implantación inicial, se prevé que los procedimientos en papel tradicionales coexistan con el sistema digital, por lo que los solicitantes podrían encontrarse con procesos distintos según donde realicen la gestión.
Más controles fronterizos biométricos en aeropuertos y puertos italianos
Paralelamente a los cambios en los visados, Italia está ampliando los puestos de control fronterizo automatizado que ya operan en Roma Fiumicino y Milán Malpensa. El plan consiste en introducir sistemas similares en aeropuertos y terminales marítimos adicionales, permitiendo así que viajeros extracomunitarios con pasaporte biométrico aptos realicen los controles de entrada y salida mediante puertas de autoservicio.
Estas cabinas capturan huellas dactilares e imágenes faciales, ayudando a las autoridades a registrar digitalmente cada cruce fronterizo de cara al Sistema de Entrada/Salida de la UE.
Para los viajeros, la experiencia resultará seguramente familiar para quienes ya han utilizado puertas automatizadas en otras partes de Europa. Tras un registro biométrico inicial, el proceso debería volverse más rápido y fluido, si bien los usuarios primerizos quizá deban prever algo de tiempo adicional mientras se registran sus datos.
Qué deben esperar viajeros y expatriados durante la transición
Como ocurre con la mayoría de implantaciones digitales, los beneficios podrían tardar en materializarse por completo. En los primeros meses, los solicitantes podrían enfrentarse a una mezcla de procedimientos en línea y tradicionales, dado que algunos consulados adoptarán la plataforma antes que otros.
Los viajeros que soliciten su primer visado con el nuevo sistema quizá también deban acudir a citas biométricas durante el ajetreado período estival, lo que podría prolongar ligeramente los tiempos de tramitación.
No obstante, una vez completado el registro, se espera que el sistema reduzca los tiempos de espera en aeropuertos y elimine gradualmente el sellado de pasaportes a medida que los registros de entrada electrónicos se estandarizen.
La decisión de Italia también subraya una tendencia más amplia en Europa hacia las fronteras automatizadas y la autorización de viaje digital. Aunque cada país avanza a su propio ritmo, la dirección general es clara: menos papelería, más controles de identidad digitales y cruces cada vez más automatizados.
Por ahora, el enfoque más sensato para quien planee viajar o trasladarse a Italia es simplemente mantenerse informado. Consultar las actualizaciones consulares, preparar la documentación con antelación y prever un margen de tiempo extra para las primeras solicitudes debería ayudar a evitar sorpresas.
Es posible que los cambios no transformen los viajes de la noche a la mañana, pero suponen un paso más hacia una experiencia de viaje Schengen más digital: una que prioriza la celeridad y la seguridad, aunque requiera un breve período de adaptación en el camino.