Tras la derrota frente al Braga en las semifinales de la Copa de la Liga, José Mourinho llevó a sus jugadores a alojarse en la ciudad deportiva del Benfica. El entrenador portugués dijo que esperaba que “no duerman y, en cambio, piensen mucho”.
El Benfica perdió el partido del miércoles por 3-1 y terminó con diez hombres después de la expulsión del defensor Nicolás Otamendi, quien antes jugó en el Manchester City.
Mourinho, nombrado entrenador en septiembre, indicó que sus jugadores se quedarían en la sede de entrenamiento del club en Seixal de cara al futuro inmediato.
“Los jugadores dormirán en Seixal, y el jueves hay entrenamiento, y al día siguiente también hay entrenamiento”, declaró Mourinho en una rueda de prensa tras la derrota con el Braga.
“Ya que no hay final el sábado, nuestro próximo partido es contra el Oporto el próximo miércoles.
“Cuando llegemos a Seixal [el miércoles], todos irán a sus habitaciones. Espero que los jugadores duerman tan bien como yo, que es decir que no duerman nada.
“Eso es lo que les deseo. Que no duerman y, en cambio, piensen mucho, como voy a hacer yo”.