La fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha sido acusada criminalmente con cargos federales por un gran jurado.
James, quien dirigió una investigación por fraude civil contra Trump en 2023, fue acusada de fraude bancario en el Distrito Este de Virginia, en Alexandria, segun documentos judiciales.
Los fiscales acusan a James de un presunto fraude bancario y de hacer declaraciones falsas a una institución financiera sobre un préstamo hipotecario para una casa en Norfolk, Virginia, indican los documentos.
En una declaración, James acusó al presidente – quien recientemente presionó públicamente a los fiscales para que presentaran cargos criminales contra ella – de una “desesperada weaponización de nuestro sistema judicial”.
“Él está forzando a las agencias federales de la ley a hacer lo que él ordena, todo porque yo hice mi trabajo como la fiscal general del estado de Nueva York”, dijo ella.
“Estos cargos no tienen fundamento, y las propias declaraciones públicas del presidente dejan claro que su único objetivo es la venganza política a cualquier costo.”
La fiscal federal asignada al caso, Lindsey Halligan, mientras tanto, dijo que el caso prueba que “nadie está por encima de la ley”.
“Los cargos presentados en este caso representan actos criminales intencionales y terribles abusos de la confianza pública”, afirmó.
“Los hechos y la ley en este caso son claros, y continuaremos siguiéndolos para garantizar que se haga justicia.”
Trump nombró a Halligan, su ex abogada personal, para supervisar el caso después de que otro fiscal federal, Erik Siebert, renunciara. Según informes, Siebert fue destituido después de decirle al departamento de justicia que no había encontrado evidencia suficiente para acusar a James.
La primera comparecencia judicial de James está programada para el 24 de octubre en Norfolk.
El gobierno federal alega que James compró una casa de tres habitaciones en Norfolk utilizando un préstamo hipotecario que le exigía usar la propiedad como su residencia secundaria y que no permitía la copropiedad o “tiempo compartido” de la vivienda.
La acusación afirma que la propiedad “no fue ocupada o usada” por James como una residencia secundaria, sino que fue “utilizada como una propiedad de alquiler inversional”, la cual estaba alquilada a una familia de tres miembros.
La “falsa representación” permitió a James obtener términos de préstamo favorables que no hubieran estado disponibles para una propiedad de inversión, alegan los fiscales.
Halligan dijo que, si es declarada culpable, James podría enfrentar hasta 30 años de prisión por cada cargo y una multa de hasta $1 millón por cada uno.
El abogado de James, Abbe Lowell, declaró: “Nos preocupa profundamente que este caso esté impulsado por el deseo de venganza del Presidente Trump.”
El mes pasado, Trump pidió en una publicación en redes sociales a la Fiscal General de EE. UU., Pam Bondi, quien dirige el departamento de justicia, que procese a sus oponentes políticos, incluyendo a James.
“No podemos retrasarnos más, está destruyendo nuestra reputación y credibilidad”, escribió él.
James fue una de varios adversarios de Trump nombrados en esa publicación. También pidió a Bondi que investigue al ex Director del FBI, James Comey, quien fue acusado criminalmente poco después de la publicación. Él se declaró inociente el miércoles después de ser acusado de hacer una declaración falsa al Congreso.
Según se informa, el departamento de justicia también ha abierto investigaciones sobre el ex asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, y el senador demócrata por California, Adam Schiff.
En el caso de fraude civil presentado por James, Trump fue declarado responsable de falsificar registros para obtener mejores condiciones de préstamo, lo que resultó en una multa de $500 millones. La pena fue anulada por un tribunal de apelaciones, que calificó la multa de excesiva, aunque mantuvo que Trump era responsable de fraude.
Durante el caso, Trump frecuentemente atacaba a James fuera de la corte, acusándola de llevar a cabo una “caza de brujas política” en su contra. James dijo que los tribunales habían dictaminado que Trump “no estaba por encima de la ley”.
James dijo el jueves que respalda la litigación de su oficina contra Trump y su organización.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, demócrata, dijo que la acusación de James “no es nada menos que la weaponización del Departamento de Justicia para castigar a aquellos que exigen cuentas a los poderosos.”
La Unión de Libertades Civiles de Nueva York y la Unión Americana de Libertades Civiles lo calificaron como “el último de una larga lista de descarados abusos de poder por parte del Presidente Trump”.