El Tribunal Supremo de España rechaza la amnistía para Carles Puigdemont: Se mantiene la orden de arresto para el ex presidente de Cataluña.

El Tribunal Supremo de ESPAÑA ha dictaminado que la polémica ley de amnistía aprobada el mes pasado no se aplicará a Carles Puigdemont, el líder separatista y fugitivo de la justicia española que ha vivido en el exilio autoimpuesto desde 2017.

En un duro golpe a las esperanzas de Puigdemont de regresar como Presidente de Cataluña, el tribunal más alto de España ha rechazado la amnistía por el delito de malversación de fondos públicos, lo que significa que sigue en vigor una orden de arresto contra el líder de Junts.

La decisión también afectará a los ex ministros Antonio Comín y Lluís Puig, quienes, al igual que Puigdemont, huyeron a Bélgica después de que se abrieran procedimientos penales por su papel en el movimiento independentista catalán.

El movimiento separatista, conocido en España como el ‘procés’, alcanzó tristemente su punto más bajo en 2017 con un referéndum ilegal y una declaración unilateral de independencia.

El mes pasado, el Congreso de España aprobó formalmente una ley de amnistía altamente polémica que buscaba retirar las acciones legales presentadas contra los nacionalistas catalanes por su papel en el fiasco.

El partido conservador y proindependentista Junts, del cual Puigdemont es líder, y el partido de izquierda Esquerra (ERC) habían exigido la ley a cambio de brindar a Pedro Sánchez, el Primer Ministro, el apoyo parlamentario necesario para tener mayoría en el Congreso.

Se esperaba que Puigdemont fuera el beneficiario más destacado de la ley y había estado planeando regresar a Cataluña para participar en la votación de investidura del parlamento regional tras las elecciones locales inconclusas de mayo.

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Sin embargo, es probable que sus planes tengan que cambiar con una orden de arresto aún en vigor.

Puigdemont es uno de los dos candidatos, junto al líder socialista Salvador Illa, que compiten por convertirse en presidente regional.

Los dos son los principales candidatos de los dos partidos que obtuvieron más escaños en la votación: el partido separatista de Puigdemont, Junts, ganó 35 escaños, mientras que los socialistas del PSC, la rama catalana del partido gobernante PSOE de Sánchez, ganaron 42 escaños.

Sin embargo, ambos partidos quedaron muy lejos de los 68 escaños necesarios para tener una mayoría de trabajo dentro de la cámara regional, conocida como la Generalitat, lo que provocó un intenso verano de negociaciones con otros partidos.

Puigdemont cree que podría regresar al cargo que ocupó hasta ser destituido en 2017 a través de una coalición de apoyo de partidos proindependentistas y forzando la abstención del PSC amenazando con retirar el apoyo de su partido a Sánchez en el Congreso.