De Brontë a Ballard, de Orwell a Okri: las mejores canciones inspiradas en la literatura —¡clasificadas!

20. Katy Perry – Firework (2010)

La obra de Katy Perry a veces tiene inspiraciones profundamente inesperadas: “California Gurls” se escribe así en homenaje a “September Gurls” de Big Star, mientras que “Firework” se basó en, atención, “On the Road” de Jack Kerouac. En concreto, en la línea sobre cómo su gente favorita “arde como fabulosas velas romanas amarillas”.

19. Japanese Breakfast – Magic Mountain (2025)

Autora de un bestseller ella misma, el último álbum de Michelle Zauner como Japanese Breakfast hace referencia a Virginia Woolf, John Cheever y, en su dulce pero triste canción acústica final, a la novela de Thomas Mann “La montaña mágica”. Es una canción que parece reflejar la reacción de Zauner al libro, y usa sus imágenes para explorar su propia relación con la fama y la creatividad.

18. Bomb the Bass – Bug Powder Dust (1994)

“Bug Powder Dust” no es la única canción inspirada por la obra de William Burroughs, pero definitivamente es la más funky. Justin Warfield rapea sobre el tema de “El almuerzo desnudo”, sobre una línea de bajo retorciéndose y un breakbeat inmenso.

17. Taylor Swift – The Bolter (2024)

Taylor Swift se ha descrito a sí misma como “tu profesora de inglés favorita”, un guiño a las referencias literarias en sus canciones. La versión ampliada de “The Tortured Poets Department” incluyó “The Bolter”, basada en un villano recurrente de las novelas de Nancy Mitford (que a su vez se basaba en la aristócrata británica Idina Sackville) con la que Swift se identificó.

16. Killer Mike – Willie Burke Sherwood (2012)

Hay muchas alusiones literarias en el hip-hop, pero “Willie Burke Sherwood” –la primera colaboración de Killer Mike con El-P– entrelaza hábilmente referencias a “El señor de las moscas” a través de su saga autobiográfica de crecer “adicto a la literatura” en una mala zona de la ciudad.

15. The Cure – Charlotte Sometimes (1981)

La elección obvia para una Cure literaria es “Killing an Arab”, inspirada por Camus, pero mejor elijamos el maravilloso texto gótico-pop “Charlotte Sometimes”. Su título y tema están tomados de la espeluznante novela infantil de Penelope Farmer de 1969. Claramente vivió gratis en la cabeza de Robert Smith, inspirando también el tema de 1984 de The Cure “The Empty World”.

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14. Black Star – Thieves in the Night (1998)

En las notas del primer álbum de Mos Def y Talib Kweli como Black Star, este último escribió sobre descubrir la novela de Toni Morrison “El ojo más azul”. El coro de “Thieves in the Night” –una exploración musicalmente suave y líricamente punzante de la identidad racial– es esencialmente un pasaje de la novela.

13. Nirvana – Scentless Apprentice (1993)

En el punto más alto de su infeliz celebridad, Kurt Cobain obviamente se identificaba con el antihéroe de “El perfume” de Patrick Suskind. Si dudas de que Cobain lo decía en serio, escucha la forma francamente aterradora en que repite “go away” –es el sonido de alguien al límite.

12. Radiohead – Street Spirit (Fade Out) (1995)

La novela ganadora del Booker de Ben Okri “El camino hambriento” inspiró la deriva de imágenes perturbadoras y oníricas en la última canción de “The Bends”. Fue un avance artístico que señaló el camino a “OK Computer”.

11. Rosalía – Pienso en Tu Mirá (2018)

Como para demostrar desde el principio que era notablemente diferente a tu estrella de pop promedio, cada canción del primer álbum de material original de Rosalía se basó en un capítulo del romance occitano del siglo XIII “Flamenca”. La increíble mezcla de ritmos flamencos, bajo de pista y pop espectral de “Pienso en Tu Mirá” es el capítulo tres.

10. David Bowie – We Are the Dead (1974)

Bowie quería escribir un musical basado en “1984” de George Orwell, pero los herederos del escritor no dieron permiso. De los fragmentos que llegaron a “Diamond Dogs”, “We Are the Dead” es la mejor, no solo porque son los cinco minutos más emocionantemente enfermizos y decadentes que produjo la era glam.

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9. The Normal – Warm Leatherette (1978)

La influencia de la ciencia ficción distópica de J.G. Ballard pesó mucho sobre el post-punk, pero nunca pareció más directa que en el innovador sencillo de Daniel Miller inspirado por “Crash” de 1973. Inquietante pero bailable, capta perfectamente el tratamiento frío de la violencia y la excitación sexual de la novela.

8. Kendrick Lamar – King Kunta (2015)

Una lección de literatura afroamericana en cuatro minutos de rap espectacular sobre un fondo superlativamente funky. El título viene de la novela de 1976 “Raíces” de Alex Haley, pero la letra se desvía hacia referencias a “Hombre invisible” de Ralph Ellison y “Todo se derrumba” de Chinua Achebe.

7. Magazine – A Song From Under the Floorboards (1980)

Algunas canciones solo están vinculadas tangencialmente a sus inspiraciones literarias, pero la obra maestra del post-punk existencial de Magazine está tan claramente inspirada por “Memorias del subsuelo” de Dostoyevski –¡comparad sus primeras líneas!– que el autor ruso quizás merecía un crédito de co-escritura.

6. Kate Bush – The Sensual World (1989)

“Wuthering Heights” es más conocida, pero su brillantez al renderizar una novela clásica es igualada por “The Sensual World”, inspirada en el “Ulises” de James Joyce. A Bush le negaron los derechos del texto original, así que tradujo el monólogo de Molly Bloom a una canción hermosa y amorosa.

5. Joni Mitchell – Both Sides Now (1969)

La letra surgió cuando Mitchell leía “Henderson, el rey de la lluvia” de Saul Bellow en un avión; un pasaje sobre nubes inspiró los primeros versos. “Both Sides Now” es una canción con la que Mitchell ha crecido. Para la versión más impactante, escúchala cantarla a los 79 años en su álbum “Live at Newport”.

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4. Jefferson Airplane – White Rabbit (1967)

“Alicia en el país de las maravillas” transformada en una joya de la psicodelia americana que asustaba a los padres. “White Rabbit” es el desafío de los Merry Pranksters en forma musical. Con un tono ligeramente siniestro, mezcla las imágenes de Lewis Carroll para evocar una ruptura con la normalidad que revuelve el cerebro.

3. Joy Division – Dead Souls (1980)

La biblioteca del difunto Ian Curtis iba de Sven Hassel a Kafka, Burroughs y Ballard: todos llegaron a sus canciones. En “Dead Souls”, los difuntos de la novela satírica de Nikolai Gogol se amontonan en su cabeza, “llamándolo” contra su voluntad.

2. The Velvet Underground – Venus in Furs (1967)

El objetivo declarado de Lou Reed era dotar al rock’n’roll de la calidad de la literatura: nunca lo logró mejor que cuando se inspiró en la infame novela de 1870 de Leopold Von Sacher-Masoch. Con un muro de guitarra desafinada y viola rascada, “Venus in Furs” es amenazante e hipnóticamente atractiva.

1. The Rolling Stones – Sympathy for the Devil (1968)

La sugerencia de Marianne Faithfull de que Mick Jagger leyera “El maestro y Margarita” de Mijaíl Bulgákov es probablemente la recomendación literaria más afortunada de la historia del rock. La canción resultante fue fantástica. La malevolencia y amoralidad de la letra de Jagger se amplificaba por la música: con su ritmo derivado de la samba y gritos de éxtasis, no sonaba ominosa, sino invitadora. Además, fue oportuna: el optimismo psicodélico del verano del amor empezaba a erosionarse; el mundo parecía oscurecerse –Jagger pluralizó una línea sobre el asesinato del presidente Kennedy para reflejar las noticias del de su hermano Bobby– y las actitudes se endurecían. “Sympathy for the Devil” fue la banda sonora perfecta para el agriamiento de los 60. Cincuenta y ocho años después, todavía suena increíble.

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