Hace un par de semanas circuló un reportaje absurdo sobre los complejos turísticos de Mallorca y lo desiertos que están en invierno. Como si no fuéramos conscientes de ello, cosa que desde luego sí lo somos. El foco se ponía en Alcudia y Playa de Muro, y lo ridículo del asunto se acentuaba porque el punto álgido del invierno estaba a punto de dar paso a los primeros brotes de… bueno, del mismo invierno, pero con un aire primaveral.
Los ciclistas estaban en camino, como cualquiera que conozca la zona también sabría. Y ahora los ciclistas ya han llegado. Llegan las quejas y los comentarios sobre que no gastan dinero. Si esto fuera cierto —lo de no gastar, se entiende—, entonces ¿por qué de repente abren establecimientos, resucitando los resorts?
La temporada se alarga progresivamente, queriendo decir con ello la administración y el sector turístico que el invierno es más corto que antes. Puede que esto no sea así en todas partes, pero en Playa de Muro lo es. La temporada completa para turistas dura nueve meses —de mediados de febrero a mediados de noviembre.
Ciertamente, esos nueve meses comienzan y terminan con una oferta limitada, pero no se puede tachar el lugar de muerto. Se citaba a un negocio que decía que no veía la hora de que llegase Semana Santa. Debía de estar bromeando.
Vida invernal sí que hay. No obstante, hay un inconveniente, y es una de las buenas razones por las que existe un invierno muerto, o casi muerto: las obras en la calzada.
El invierno es el momento para el mantenimiento. Los hoteles lo requieren, y también las infraestructuras. Actualmente en Alcudia están levantando el suelo de The Mile, colocando nuevas tuberías de alcantarillado en la Carretera de Arta, y asfaltando de nuevo cerca del 80% de las vías del municipio; no todo a la vez, gracias a Dios. Tampoco ayudó que hace poco reventara una alcantarilla junto a la Magic Roundabout.
Todos son trabajos necesarios, si bien en algunos casos surgen quejas inevitables (y con razón) sobre por qué no comenzaron antes. Los ciclistas y el aumento perceptible del tráfico en general contribuyen a una marcada sensación de caos. ¿Se podría haber evitado? Por supuesto que sí, si la temporada no fuera tan extensa. Pero no se puede tener todo, sobre todo si se quieren mejores carreteras, mejores alcantarillas y una temporada más larga.