Un buque ‘zombi’ de la sombría flota oscura rusa se encuentra a la deriva sin energía a tan solo 60-80 kilómetros de la Costa del Sol, generando temores de un desastre ambiental de graves proporciones.
Los motores del *Chariot Tide*, de 19 años de antigüedad y con una carga de entre 300.000 y 425.000 barriles de productos petrolíferos refinados, sufrieron una falla esta semana en el Estrecho de Gibraltar.
A pesar de transportar crudo desde el puerto báltico ruso de Ust-Luga, el navío es efectivamente apátrida, navegando bajo una bandera mozambiqueña fraudulenta que invalida su seguro.
Lleva días a la deriva ‘sin gobierno’, desplazándose a una lentitud de entre 0,2 y 1 nudo, tras casi encallar en la costa marroquí.
La alarma local es considerable; se teme una repetición del desastre del *Prestige* en 2002, cuando un petrolero se partió frente a Galicia causando la peor catástrofe ecológica de España.
Si el casco cede, la carga de diésel refinado del *Chariot Tide* podría contaminar las playas y la vida marina de la Costa del Sol.
La crisis comenzó el jueves cuando el tanquero sufrió una falla mecánica catastrófica, quedando a la deriva en las rutas marítimas más concurridas del Estrecho.
Remolcadores marroquíes respondieron inicialmente, impidiendo que encallara en su costa cerca de Tánger.
No obstante, en vez de conducir el buque sancionado a un puerto marroquí, las autoridades lo remolcaron hacia el este, trasladando el problema a aguas internacionales y a la zona de Búsqueda y Rescate (SAR) de España.
El buque de salvamento marítimo español *María Zambrano*, nombrado en honor a la famosa filósofa malagueña, monitorea de cerca al tanquero fuera de control. El barco anticontaminación *Luz de Mar* también está en espera para evitar que entre en aguas territoriales españolas.
El *Chariot Tide* forma parte de la ‘flota oscura’ rusa, conocida por usar prácticas engañosas para evadir las sanciones de la UE y el Reino Unido.
Este incidente sigue de cerca a otras intervenciones mayores. La semana pasada, la Marina francesa interceptó en el Mediterráneo otro tanquero sombra ruso, el *Grinch*, que fue después desviado a Marsella. A principios de mes, fuerzas de EE.UU. y el Reino Unido también interceptaron al *Bella 1* por violar sanciones.
El propio *Chariot Tide* tiene historial de ‘averías’. En diciembre, experimentó ‘problemas técnicos’ similares cerca de cables submarinos críticos en el Mar Báltico, lo que forzó a la Marina alemana a abordarlo.
Se sabe que el gobierno español sigue la situación estrechamente. Debe decidir si permite que el buque sin seguro continúe a la deriva, arriesgando un desastre ecológico en sus costas, o si sigue el ejemplo francés y lo incauta, arriesgando una confrontación diplomática con Moscú.