La Asociación de Agencias Inmobiliarias Nacionales e Internacionales (ABINI) ha rechazado contundentemente la propuesta de limitar la compra de vivienda a no residentes y ha acusado al partido Més per Mallorca de “buscar titulares fáciles en lugar de soluciones reales al problema estructural de la vivienda en las Islas Baleares”.
El presidente de ABINI, Daniel Arenas, ha sido claro: “No negaré que la demanda de no residentes, que incluye también a peninsulares, influye en los precios. Pero dista mucho de ser el único factor. El verdadero problema es que desde hace 25 años no ha habido una respuesta en términos de oferta al aumento de la población”.
Falta de gestión y ausencia de vivienda social
Arenas advirtió que, durante décadas, ningún gobierno balear, independientemente de su color político, ha sabido dar una respuesta estructural al problema de la vivienda. No se ha generado oferta suficiente para acompañar el crecimiento demográfico y la presión de la demanda, y este déficit acumulado es ahora la verdadera fuente de tensión en los precios.
ABINI alerta de que limitar las compras en función de la residencia o nacionalidad es jurídicamente dudoso, genera inseguridad y no resolverá el problema de fondo. “Restringir compradores no crea ni una sola vivienda más. Si no se amplía el parque inmobiliario, los precios no bajarán estructuralmente”, afirmó Arenas.
La asociación también señala que la propuesta carece de viabilidad política: Més cuenta con 4 de los 59 escaños del Parlamento y tanto el PP como VOX ya han anunciado su voto en contra.
“La sociedad balear ya se ha pronunciado claramente en las urnas en contra de estas ideas. Insistir en ellas es alargar un debate estéril”, sostuvo el presidente.
ABINI considera que, en vez de promover restricciones, Més debería retirar su recurso ante el Tribunal Constitucional contra el Decreto Ley de Proyectos Residenciales Estratégicos (PRE), que exige que el 50% de las viviendas en nuevas promociones sean para residentes.
“Solo en Palma, esta normativa permitirá agilizar la tramitación de cerca de 10.000 viviendas asequibles exclusivas para personas que lleven empadronadas en Baleares al menos cinco años”, explicó Arenas.
“Bloquear el Decreto PRE solo servirá para retrasar la llegada al mercado de miles de viviendas a precio accesible. Si el objetivo real es facilitar el acceso a la vivienda, deberían dejar de entorpecer medidas que generan oferta real.”