Colocaron la fotografía junto a una leyenda impresa que rezaba: «Ahora está sudando – 2026».
Activistas de un grupo de protesta británico exhibieron brevemente una fotografía de Andrew Mountbatten‑Windsor, hermano del rey Carlos III, en el interior del Musée du Louvre de París, en una acción de alto perfil vinculada a su reciente arresto en el Reino Unido. La imagen, tomada cuando salía de una comisaría tras su detención, fue colocada en una pared del museo más famoso del mundo antes de que el personal la retirara minutos después.
La acción fue llevada a cabo por miembros del colectivo activista Everyone Hates Elon, un grupo conocido por adoptar posturas provocadoras contra figuras públicas adineradas. Fijaron la fotografía del príncipe Andrew junto a una leyenda impresa que decía “Ahora está sudando – 2026”, una frase destinada a mofarse del exmiembro de la familia real.
Intervención en el Museo
La fotografía en sí fue tomada por un fotógrafo de Reuters cuando Andrew Mountbatten‑Windsor era trasladado en vehículo desde una comisaría en Norfolk, al este de Inglaterra, tras un prolongado interrogatorio. La imagen lo captó sentado en la parte trasera del automóvil, aparentando fatiga y tensión.
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El personal del museo intervino poco después de que la fotografía y su leyenda fueran colocadas en una pared de las galerías del Louvre. Según los informes, el montaje permaneció en su sitio apenas unos minutos antes de ser retirado por el personal, aunque algunos visitantes ya habían tomado fotografías.
La protesta sigue a el continuo interés público en los problemas legales y de reputación del príncipe Andrew, quien fue detenido durante casi 11 horas a principios de la semana en el marco de las investigaciones en curso sobre presuntas irregularidades durante su servicio en cargos públicos.
Contexto del Arresto
Andrew Mountbatten‑Windsor fue arrestado el 19 de febrero, el día en que cumplió 66 años, en Norfolk, donde fue interrogado por la policía, al parecer en relación con presunta conducta indebida durante su servicio como representante del Reino Unido para comercio en la década de 2000. Las autoridades locales indicaron que fue liberado bajo investigación tras varias horas en custodia.
El arresto forma parte de una investigación más amplia sobre los vínculos de Andrew con el ya fallecido financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, y sobre si compartió información gubernamental sensible o actuó indebidamente en el ejercicio de sus funciones públicas. Aunque anteriores alegaciones contra Andrew, incluidas demandas civiles por abuso sexual, se resolvieron años atrás, la investigación actual se basa en preocupaciones separadas sobre su conducta en roles oficiales.
La fotografía utilizada por los activistas ha adquirido un peso simbólico. Medios de todo el mundo publicaron versiones de la imagen que muestran a Andrew con una expresión visiblemente tensionada al salir de la comisaría. El tabloide británico The Sun publicó la imagen de forma prominente, subtitulándola con un lenguaje que sugería que parecía estar sudando y angustiado, en referencia a declaraciones públicas previas del príncipe sobre condiciones físicas que afectan su capacidad para transpirar.
Reacción del Gobierno y la Familia Real
El arresto y la naturaleza viral de la fotografía han tenido repercusión en las instituciones británicas. Si bien el Número 10 de Downing Street y el Palacio de Buckingham no han comentado directamente sobre el incidente del Louvre, los funcionarios británicos han expresado un amplio apoyo al estado de derecho y a la investigación en curso. La casa real ha declarado previamente que Andrew se apartó de sus deberes públicos hace muchos años y ya no realiza compromisos oficiales en nombre de la monarquía.
La situación legal de Andrew sigue siendo la de «liberado bajo investigación», lo que significa que los investigadores pueden continuar interrogándolo o buscando más pruebas antes de decidir si presentar cargos. Las fuerzas policiales que llevan la investigación no han revelado públicamente alegaciones detalladas, enfatizando que el proceso legal sigue su curso.
Significado del Incidente en el Louvre
El Louvre no se pronunció oficialmente sobre el incidente, pero para los activistas, el acto estuvo claramente concebido como una forma de sátira y comentario político. Al situar la imagen en un contexto artístico, buscaban amplificar la crítica contra una figura prominente vinculada a la riqueza y el privilegio arraigados, y atraer la atención internacional hacia la polémica vigente.
Si este episodio tendrá repercusiones legales o culturales duraderas es algo que aún no está claro, pero es probable que sea recordado como una inusual intersección entre arte, activismo y una noticia de actualidad de primer orden, una historia que continúa desarrollándose tanto en el ámbito legal como en el de la opinión pública.