Los continuos ataques de Rusia han dejado el sistema energético de Ucrania muy dañado. Aunque Moscú ha acordado una pausa en los bombardeos hasta el 1 de febrero, la red eléctrica del país sigue estando bajo una gran presión.
Estos apagones ocurren en pleno invierno, con temperaturas que podrían caer hasta los -30°C en los próximos días.
Aún así, demostrando una resistencia admirable, algunos residentes de Kiev que no tienen calefacción ni luz en sus casas, han decidido organizar una fiesta en el congelado río Dniéper.
El corresponsal de la BBC, Abdujalil Abdurasulov, habló con lugareños que se reunieron para mandar un mensaje al mundo: “a pesar de todo, los ucranianos siguen en pie”.
Cámara: Dmytro Vlasov. Productor: Stewart Maclean.