Este aviso surge después de la incautación de plantas de cannabis valoradas en 48 millones de libras en todo el país, como parte de una campaña nacional contra bandas criminales organizadas.
Nick Neale, un experto en propiedades de Emoov, ha descrito cinco señales que podrían indicar que una vivienda se usa para el cultivo ilegal de cannabis.
Estas incluyen olores inusuales, a menudo descritos como fuertes, químicos o dulces, que persisten desde una dirección concreta.
Ventanas cubiertas con materiales opacos, como papel de aluminio, persianas o cortinas que están siempre cerradas, también son una señal común.
Un calor o condensación excesiva, especialmente proveniente de áticos o pisos superiores, puede indicar el uso de sistemas potentes de iluminación y ventilación dentro de la propiedad.
Visitas frecuentes y cortas de varias personas a horas extrañas pueden sugerir actividad ilícita, así como modificaciones eléctricas sospechosas, como cableado alterado, exceso de cables o evidencia de uso ilegal de electricidad.
El Sr. Neale enfatizó que los residentes deben sentirse con la confianza para reportar sus sospechas sin miedo.
Dijo: “El cultivo de cannabis sigue siendo un desafío importante y en evolución en todo el país.
“Aunque el número de plantaciones descubiertas puede subir o bajar cada año, el tamaño creciente de las operaciones presenta graves riesgos para las comunidades, como peligro de incendios, daños estructurales y uso ilegal de electricidad.
“Concienciar sobre las señales de alarma y reportar actividad sospechosa son pasos esenciales para prevenir daños.
“La colaboración entre vecinos, autoridades locales y la policía es clave para combatir el cultivo ilegal y mantener seguras a las comunidades.”
Se anima a los residentes que sospechen que una propiedad se usa como plantación de cannabis a denunciarlo de manera segura y confidencial.
Deben llamar al 101 o usar el formulario de denuncia online de la policía.
En casos de peligro inmediato, como un incendio o comportamiento delictivo en curso, se debe marcar el 999.
Los reportes deben incluir la dirección exacta y una descripción de la actividad sospechosa, como olores fuertes, visitantes frecuentes o modificaciones visibles en la propiedad.
La policía recuerda al público que no se acerquen ni entren en sospechosas plantaciones de cannabis, ya que pueden contener graves peligros, como riesgos de incendio, peligros eléctricos y posibles enfrentamientos.
Si la actividad continua o empeora, se deben reportar novedades a las autoridades.