La problemática del alojamiento y la crisis de vivienda, con precios desorbitados, frena a miles de jóvenes extranjeros que eligen España como primer destino para estudiar, siendo ésta una de sus mayores preocupaciones para un 30%. El informe “Alojamiento estudiantil y captación internacional: retos y oportunidades en España 2025”, elaborado por Spain Education Programs (SEP) con el apoyo de ICEX y EDUESPAÑA, señala que el coste de vida mensual promedio para estudiantes internacionales ha aumentado un 76% entre los cursos académicos 2018-2019 y 2022-2023.
La vivienda constituye un factor ‘crítico’ para casi un tercio del alumnado foráneo, incidiendo en su bienestar, seguridad, inmersión cultural y rendimiento académico. El estudio subraya ‘el riesgo inminente’ de que la crisis habitacional ‘socave los esfuerzos de captación’ de estos estudiantes, quienes gastan anualmente más de 6.300 millones de euros, cifra en ascenso.
Las autoras del informe, Cristina Grasset, directora de SEP, y Bárbara García, colaboradora de la organización, estiman que hacia 2030 unos 9 millones de estudiantes cursarán parte de su formación en el extranjero. Aunque España debería mantenerse como un destino de calidad, ‘los problemas de alojamiento podrían obstaculizar el crecimiento futuro’. En el curso 2022-2023, se matricularon 161.384 estudiantes internacionales en universidades españolas para cursar un título completo.
‘Para avanzar en la internacionalización, las universidades españolas deben asumir un papel activo e invertir en servicios de alojamiento y establecer alianzas público-privadas’, afirmó la directora de SEP durante la presentación del informe en FITUR, señalando que ‘garantizar una vivienda adecuada dotará a las universidades de una ventaja competitiva’. Se señala como ejemplo a la Universidad de Oviedo, que ofrece alojamiento a estudiantes internacionales mediante residencias, familias, pisos compartidos e incluso convivencia con personas mayores.
La CEO de ICEX, Elisa Carbonell, advierte en este documento que ‘en ciudades con políticas activas de vivienda asequible y ordenación del territorio, la demanda estudiantil se ha integrado sin distorsiones significativas, mientras que donde la oferta es limitada, la llegada masiva de estudiantes internacionales puede presionar al alza los precios del alquiler y desplazar a residentes locales’.
ICEX coincide en la necesidad de que universidades, administraciones locales y el sector inmobiliario aporten soluciones conjuntas, como incentivos a la construcción de vivienda asequible, regulación del alquiler temporal o fomento de residencias públicas. Según el estudio, los estudiantes extranjeros en España recurren cada vez más a espacios gestionados por empresas privadas, enfrentándose a precios por habitación disparados debido a la escasez de propiedades en alquiler y a una mayor competencia.
Las plataformas inmobiliarias registraron un aumento del 14% en 2024 (Fotocasa) y del 10,9% en 2025 (Idealista).
‘El crecimiento de estudiantes extranjeros en España es del 5% anual, pero si perdemos nuestras ventajas en relación calidad-precio, los perderemos. La estrategia pasa por un esfuerzo colaborativo de todos los actores del mercado’, sostiene Grasset. En España no existe ayuda económica para estudiantes internacionales que planean cursar un grado, mientras otros países competidores adoptan medidas.
Alemania y Francia han aprobado incentivos, y Australia exige a las universidades que garanticen el alojamiento. Francia ofrece la Ayuda Personalizada para la Vivienda (APL), alojamiento de los Centros Regionales de Obras Universitarias y Escolares (CROUS) e iniciativas de Campus France. Países Bajos ha optado por reducir admisiones estudiantiles y limitar los programas impartidos en inglés, mientras el gobierno británico se ha comprometido a construir 1,5 millones de viviendas en cinco años y gravará a los estudiantes internacionales con una tasa especial a partir de 2028.
Bárbara García recuerda la importancia de mantener el nivel de satisfacción de una generación, la Generación Z, caracterizada por mayores problemas de adaptación y resiliencia. ‘Son embajadores de España, y la falta de soluciones de alojamiento no solo no asegura la captación de talento, sino tampoco su retención. Muchos se quedan en España porque se enamoran del país’, añade.
El informe advierte sobre la incertidumbre actual ante cambios legislativos o regulatorios pendientes y propone medidas como comunicar las opciones de alojamiento a los estudiantes admitidos antes de su llegada. También señala que el giro hacia el alquiler turístico de corta estancia limita la oferta para estudiantes y alerta de la parálisis del programa EduBridge to Spain, anunciado en junio de 2025 para atraer a estudiantes ‘bloqueados’ por políticas restrictivas de EE.UU.
En otro ámbito, reclaman agilizar los visados de estudios para extranjeros no comunitarios, mayoritariamente estadounidenses, ya que actualmente hay más de 300 aún a la espera ‘cuando las clases ya han comenzado’, según fuentes de la Asociación de Programas Universitarios Norteamericanos en España (Apune) citadas por EFE.