El año 2026 ha comenzado con la preocupación por la vivienda en máximos históricos, según el Barómetro de Opinión de enero del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en el cual se erige una vez más como el principal problema nacional, alcanzando en esta ocasión el 42,6% de las menciones. Las dificultades para acceder a una vivienda lideran esta tabla de manera ininterrumpida desde hace trece meses, pero mientras que en diciembre de 2025 suponían un 22,3%, ahora casi duplican ese porcentaje y pulverizan el récord anterior del 40% establecido en noviembre pasado.
Asimismo, en la lista de problemas personales, la vivienda aparece en segunda posición este enero, con un 28,2%, a tan sólo dos puntos por debajo de la crisis económica. Hace un año, la vivienda ocupaba el tercer puesto en este listado subjetivo, con un 17,3%. El segundo problema en España en enero vuelve a ser la economía en general, que retrocedió seis décimas respecto al barómetro anterior y anotó un 21,2%. Completan el podio el gobierno y los partidos políticos, que ganaron 2,7 puntos en las menciones, ascendiendo del séptimo al tercer lugar con un 16,6%.
La cuarta plaza vuelve a corresponder a la inmigración, que bajó ligeramente hasta el 15,9%, seguida por los problemas políticos (15,5%), que cayeron del tercer al quinto puesto, con un descenso de 3,6 puntos respecto a diciembre. Justo detrás se sitúan los problemas relacionados con la calidad del empleo, que subieron casi un punto hasta el 15,3%.
Las menciones a la corrupción y el fraude (14,3%) disminuyeron dos puntos, y esta categoría pasó del quinto al séptimo lugar en la lista, mientras que el paro se mantiene en un 13,7%, la sanidad figura como el noveno problema (12%) y el “top ten” lo cierra la mala conducta de los políticos con un 10,1% de las menciones, casi cuatro puntos menos que el mes anterior.
La lista de problemas que más afectan a los encuestados por el CIS está encabezada por la crisis económica, con un 30,2%, seguida muy de cerca —a sólo dos puntos— por la vivienda (28,2%), la sanidad (21,7%) y los problemas vinculados a la calidad del empleo (16%). Un 64,4% afirma que su situación económica es buena o muy buena, frente a un 24,4% que opina lo contrario. En cuanto a la situación económica del país, un 38,6% la valora positivamente, pero un 55% la considera mala o muy mala.