Un whisky canadiense pero de propiedad británica está en el centro de una disputa entre dos provincias que pone a prueba el enfoque unificado de “Equipo Canadá” frente a los aranceles de Estados Unidos.
Todo empezó cuando la fabricante de whisky, Diageo, anunció que cerraría su planta de embotellado en Ontario para trasladar parte de la producción más cerca de los consumidores estadounidenses.
Poco después, el Primer Ministro de Ontario, Doug Ford, vertió enfadado una botella de Crown Royal delante de periodistas, y ahora dice que el producto será retirado de las licorerías provinciales. Esto ha alarmado a Manitoba, la provincia vecina, donde una destilería de Crown Royal es un empleador clave en el pequeño pueblo de Gimli.
En una visita simbólica a la destilería de Gimli el martes, el Premier de Manitoba, Wab Kinew, instó a Ford a que “diera un giro de 180 grados”.
“Entendemos, Doug, que te exaltas y dices cosas en público”, dijo Kinew. “Pero también entendemos que haces lo correcto cuando tienes la oportunidad de reconsiderar”.
La pelea por Crown Royal – una marca de whisky canadiense que se introdujo durante la gira real de Canadá del Rey Jorge VI en 1939 – se remonta a agosto.
Fue entonces cuando Diageo anunció por primera vez que cerraría su planta de embotellado en Amherstburg, Ontario, después de cinco décadas de operaciones.
La compañía, con sede en el Reino Unido, dijo el verano pasado que planeaba cerrar la fábrica en febrero como parte de una reestructuración más amplia para mejorar su cadena de suministro en Norteamérica y, para consternación de Ford, acercar las operaciones de embotellado a EE.UU.
“Esto es lo que pienso de Crown Royal”, dijo poco después del anuncio de Diageo, antes de verter una botella entera de whisky en el suelo durante una rueda de prensa y llamar a los dueños de Diageo “más tontos que un saco de martillos”.
Luego prometió “perjudicar” a la empresa y pidió a los canadienses que boicotearan el producto.
La compañía ha dicho que las operaciones de embotellado para Canadá y mercados fuera de EE.UU. se trasladarán a una instalación en Quebec, al suroeste de Montreal.
Aunque no ha dicho que moverá operaciones a EE.UU., Ford ha especulado con que sí lo harán. “Todo se va a Alabama”, dijo a principios de este mes. “Recuerden mis palabras”.
Ford también prometió retirar el whisky de los estantes en Ontario, donde las licorerías son operadas por la provincia. La Junta de Licores de Ontario es el mayor comprador mayorista de alcohol en Norteamérica. Crown Royal es su whisky más vendido, según Diageo.
Manitoba ahora le ruega a Ford que cambie de rumbo.
La planta destiladora de Crown Royal es un motor principal para los negocios en el pueblo de Gimli, hogar de unas 2.300 personas, dijo el Premier Kinew el martes.
Advirtió a Ford de que podría dañar sin querer a canadienses con el boicot.
Diageo emplea a más de 500 personas en todo Canadá, según dijo la empresa a la BBC, incluyendo a 100 en Ontario separados de los que trabajan en Amherstburg.
“Cuando hablamos de Equipo Canadá, tenemos que mantenenos unidos entre provincias”, dijo Kinew. “Tener un enfoque de Equipo Canadá no puede significar atacar empleos en otra provincia”.
Apodado “Capitán Canadá” por algunos, Ford se ha ganado fama de combativo contra los aranceles estadounidenses y las pérdidas de empleo vinculadas a ellos en Ontario.
p>Ford lideró una campaña para retirar licor estadounidense de las tiendas canadienses en represalia por las tasas, una medida que luego se convirtió en un irritante comercial para el gobierno de Trump.
A menudo ha aparecido en grandes cadenas de EE.UU. para defender el libre comercio entre los dos países.
Más recientemente, un anuncio contra los aranceles encargado por la provincia que salió en la televisión estadounidense hizo que Trump detuviera abruptamente las conversaciones comerciales con Canadá.
Aún así, la reacción de Ford contra Diageo ha sido aplaudida por el sindicato local, que dice representar a más de 200 trabajadores de la planta de Amherstburg cuyo futuro ahora es incierto.
“Así es como se lucha una guerra comercial”, dijo Lana Payne, Presidenta Nacional de Unifor, en septiembre, después de que Ford pidiera el boicot.
Pero el sindicato United Food & Commercial Workers, que representa a trabajadores de Diageo fuera de Ontario, criticó a Ford por sus “espectáculos” que, según ellos, “atacan directamente el sustento de cientos de trabajadores canadienses”.
Kinew, quien tiene el índice de aprobación más alto de todos los premieres de Canadá, dijo que reconocía que Ford defendía a los ontarianos, pero señaló que “son canadienses, igual que la gente aquí en Gimli”.
Invitó a Ford a visitar Manitoba para discutir el tema durante un partido de hockey sobre hielo de fin de semana entre Toronto y Winnipeg. “Podemos resolver esto y dejar este episodio atrás”, dijo Kinew.
Ford ha confirmado que recibió la invitación y llamó a Kinew “un buen caballero”. Pero no dijo si aceptaría su oferta.
En cuanto a cambiar de opinión sobre Crown Royal, les dijo a los periodistas: “No, no lo estoy reconsiderando”.