Fuerte apoyo local y respaldo de Greenpeace. Crédito: Cultura Sostenible Denia
Para los residentes de Denia, Tamarindos supone una zona de ocio central próxima a El Raset y al puerto. Para Benissa, Patmore se asocia a villas de lujo y un complejo hotelero. Colectivos ecologistas y ciudadanía de la Marina Alta han convocado una marcha-protesta para defender el litoral “frente a la amenaza que suponen ambos macroproyectos urbanísticos”.
La movilización tendrá lugar el domingo 8 de febrero en una localidad equidistante de las dos zonas afectadas: Jávea. El recorrido transcurrirá por toda la bahía de esta turística población costera, donde la presión urbanística es bien conocida. La caminata comenzará en la Avenida del Mediterráneo nº2, inicio del Primer Muntanyar, y finalizará en la Playa de l’Arenal, frente a Cruz Roja. El itinerario sigue una ruta muy frecuentada los domingos, lo que garantiza una máxima visibilidad para la causa.
Fuerte apoyo local y respaldo de Greenpeace
La iniciativa parte de Cultura Sostenible Denia, Benissa Actúa y Acción Ecologista Agró, tres destacadas organizaciones locales. Greenpeace ha dado su aval oficial a la marcha y valora acudir físicamente. “Este respaldo supone un impulso determinante, para que la preocupación ciudadana llegue a las instancias europeas”, señalaron los convocantes, subrayando su objetivo de paralizar ambos desarrollos.
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Junto a los convocantes principales, la iniciativa “cuenta con el apoyo de numerosos colectivos locales, comercios y asociaciones vecinales de Denia, Benissa y toda la Marina Alta, que se han unido para defender el territorio”. Según la organización, este entramado colaborativo demuestra que la protección costera es “una causa compartida, muy arraigada en el tejido social”.
Una llamada a toda la Marina Alta
Los colectivos advierten de que los proyectos planeados en Denia y Benissa suponen “un grave riesgo ambiental, cultural y social, que afecta a ecosistemas frágiles, praderas de posidonia, fauna marina y patrimonio litoral”.
“Se trata de una de las convocatorias más importantes de los últimos años. El litoral enfrenta una amenaza real y necesitamos que toda la ciudadanía se sume. Esto no es solo una caminata: es un acto de defensa colectiva”, declaró a Euro Weekly News Jeane Feitosa, representante legal de los organizadores.
Diseñada para un impacto máximo
La marcha está diseñada para involucrar tanto a residentes como a visitantes, aprovechando la alta afluencia del paseo de Xàbia. La acción está registrada oficialmente como manifestación conforme al marco legal vigente, garantizando la seguridad y legitimidad de los participantes.
Los organizadores han invitado a asociaciones ecologistas, culturales, clubs deportivos y de senderismo, entidades de protección animal, AMPAs y medios de comunicación a unirse y difundir el llamamiento. Su mensaje es claro: “Debemos proteger un territorio que nos pertenece a todos”.
Datos del evento
Fecha: Domingo, 8 de febrero de 2026
Hora: 13:00–15:00
Inicio: Bahía de Jávea (Av. del Mediterráneo nº2)
Final: Playa del Arenal (frente a Cruz Roja)
Convocan: Cultura Sostenible Denia, Benissa Actúa, Acción Ecologista AGRÓ
Apoya: Greenpeace
Una lucha por una gestión costera sostenible
Esta acción colectiva pone de relieve la creciente tensión entre turismo, desarrollos de lujo y conservación ambiental en la Marina Alta. Al congregar a la ciudadanía en una marcha de alta visibilidad, los organizadores aspiran a enviar un firme mensaje a las administraciones locales y europeas: la comunidad valora una gestión costera sostenible por encima de una expansión urbanística descontrolada.
Los proyectos Tamarindos y Patmore se han erigido en símbolos de un debate más amplio sobre el futuro de la comarca. Los defensores del litoral argumentan que los costes ambientales y culturales superan con creces los beneficios económicos de macroconstrucciones. Las praderas de posidonia, clave en la captación de carbono y protección costera, y diversos hábitats marinos están amenazados, junto a espacios históricos y de esparcimiento muy valorados por autóctonos y visitantes.
La participación comunitaria es crucial
A medida que se aproxima la fecha, los organizadores recalcan la importancia de una participación masiva. “Cada voz cuenta. Cada paso en esta marcha es una defensa de nuestra costa”, afirmó Feitosa. Movilizando a comunidades de diferentes poblaciones y generaciones, la caminata representa no solo la defensa de enclaves concretos, sino una reivindicación de responsabilidad colectiva sobre el futuro ambiental de la Marina Alta.
Con el respaldo de Greenpeace, la marcha adquiere un peso tanto simbólico como práctico. La implicación de una organización ecologista de reconocimiento internacional podría amplificar el alcance de la protesta, influyendo potencialmente en decisiones a nivel autonómico, estatal y europeo. Para la población local, supone una oportunidad excepcional para transformar la preocupación en acción visible y reafirmar el valor de un patrimonio natural y cultural compartido.