El Consell de Mallorca y la plataforma de alquiler vacacional Holidu han acordado la creación de un nuevo sello de calidad. Dicho distintivo garantiza que los anuncios correspondan únicamente a inmuebles que cumplen con toda la normativa y poseen licencia turística. En virtud de este convenio, la plataforma Holidu ofrecerá en exclusiva alojamientos que se ajusten a los requisitos regulatorios locales y dispongan de un número de licencia válido, según informó el Consell, que presentó el sello durante un evento de concienciación para socios de Holidu celebrado el sábado en la Bodega Santa Catalina de Sencelles.
Este acuerdo constituye la segunda colaboración entre el Consell de Mallorca y plataformas de reservas vacacionales, tras el firmado con Airbnb, con el objetivo de combatir el alquiler turístico ilegal en la isla, recordó la institución insular en un comunicado. Los responsables de Holidu han garantizado que su cartera actual ya cumple íntegramente con las exigencias legales y que cada propiedad es verificada previamente a su publicación. Añadieron que, en el caso de que algún anuncio futuro careciera de un número de licencia válido, sería retirado de inmediato de la plataforma.
El consejero de Turismo del Consell de Mallorca, José Marcial Rodríguez, aseguró que “la estricta exigencia de que los alojamientos cuenten con la licencia en regla es una medida necesaria que fomenta la convivencia, beneficiando tanto a la población local como a los usuarios de la plataforma”.
Defendió el compromiso del Consell en la lucha contra los alojamientos ilegales y aseguró que “este es el paso definitivo para su erradicación, no habrá tregua alguna”, porque la colaboración público-privada “constituye el camino a seguir” para proteger el modelo turístico y velar por el cumplimiento de la normativa.
La directora de Holidu para Baleares, Elena Short, destacó que la plataforma es la primera de alquiler vacacional en Mallorca que garantiza que toda su cartera “se compone exclusivamente de propiedades debidamente licenciadas”.
“Esta medida protege tanto a huéspedes como a anfitriones, a la vez que apoya la sostenibilidad a largo plazo de la isla y la calidad de vida de sus residentes”, recalcó. “Asimismo, contribuye a evitar la sobreexplotación turística y asegura que los ingresos reviertan en anfitriones responsables que cumplen con la ley y pagan sus impuestos”, agregó.