Un medicamento contra el cáncer de pulmón de Summit Therapeutics, muy seguido por los inversores, mostró una mejoría en la medida principal de un estudio pivotal que evalúa la supervivencia de los pacientes tratados. Sin embargo, el resultado del análisis final en pacientes occidentales no alcanzó significación estadística. Esta deficiencia podría impedir que el prometedor bloquebuster obtenga la aprobación de las agencias reguladoras en Estados Unidos y Europa.
Estos resultados son importantes porque constituyen los primeros datos de Fase 3 para una nueva clase de fármacos: anticuerpos biespecíficos diseñados para bloquear dos dianas, PD-1 y VEGF. También son notables porque el ivonescimab se catapultó a la fama hace un año con datos que superaban al exitoso Keytruda de Merck en un estudio comparativo directo. El enfoque dual del ivonescimab podría beneficiar a pacientes cuya enfermedad no responde adecuadamente a un inhibidor de PD-1 en monoterapia.
Los resultados positivos reportados el año pasado procedían de pacientes enrolados en China, donde tiene su sede Akeso, la inventora del fármaco. Summit posee los derechos para la mayor parte del resto del mundo. Los últimos resultados de un ensayo global se presentaron el domingo durante la Conferencia Mundial sobre Cáncer de Pulmón en Barcelona.
El estudio de Fase 3 reclutó a 438 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas localmente avanzado o metastásico. El ivonescimab se probó en combinación con quimioterapia y se comparó con un placebo más quimioterapia. El ensayo, denominado HARMONi, tenía dos objetivos primarios: medir la supervivencia libre de progresión (el tiempo que viven los pacientes sin que su enfermedad empeore) y la supervivencia global (el tiempo que viven tras iniciar el tratamiento).
En un análisis preespecificado reportado en mayo de este año, el ivonescimab con quimioterapia logró una mediana de supervivencia libre de progresión de 6,8 meses, frente a los 4,4 meses del grupo de control, un resultado estadísticamente significativo. El análisis primario también mostró una tendencia positiva en la supervivencia global. Un resultado significativo en esta medida es clave, ya que la FDA ha señalado que cumplir este objetivo es un requisito para la aprobación regulatoria.
En el momento del análisis primario, los pacientes asiáticos tenían una mediana de seguimiento de 30 meses. Los últimos resultados incluyeron una evaluación a más largo plazo en pacientes occidentales para aumentar su tiempo de seguimiento, aunque la mediana en estos pacientes fue de solo 13,7 meses. El análisis final muestra que la mediana de supervivencia global en estos pacientes occidentales fue de 16,8 meses para los tratados con ivonescimab y quimioterapia, en comparación con los 14,0 meses de quienes recibieron placebo y quimioterapia. Pero específicamente en pacientes norteamericanos, la mediana de supervivencia global no se había alcanzado en el brazo del fármaco en estudio y fue de 14,0 meses en el brazo de placebo. Summit indicó que el perfil de seguridad y tolerabilidad del fármaco fue consistente con pruebas anteriores y no se reportaron nuevas señales de seguridad.
En una nota enviada a inversores, la analista de Leerink Partners, Daina Graybosch, señaló que HARMONi tuvo un diseño de ensayo defectuoso que no logró probar si la señal observada en pacientes chinos se trasladaría a nivel global.
“Consideramos improbable que la FDA otorgue la aprobación basándose en HARMONi, ni que Summit consiga un partner para el ivo(nescimab) con la sustancial valoración esperada por los inversores —superior a los 15.000 millones de dólares con más de la mitad por adelantado—”, afirmó.
Graybosch añadió que el resultado confirma la hipótesis de que los datos de supervivencia reportados en China se degradarían en las pruebas con pacientes de Norteamérica y Europa. Pero con la limitada información presentada en la conferencia, no está claro qué está impulsando esa degradación. Para Leerink, se necesita más información para apreciar la relevancia del estudio HARMONi como referente para otros anticuerpos biespecíficos dirigidos a PD-1 (o PD-L1) y VEGF.
Los anticuerpos biespecíficos dirigidos a PD-(L)1 y VEGF se consideran prometedores por su potencial para servir como base de nuevas combinaciones de fármacos oncológicos. Otras compañías que desarrollan anticuerpos biespecíficos para estas dos dianas incluyen a Bristol Myers Squibb y BioNTech, que anunciaron una amplia colaboración en junio. BioNTech obtuvo su candidato, BNT327, mediante la adquisición de la china Biotheus. Otras empresas que desarrollan anticuerpos biespecíficos para PD-(L)1 y VEGF son Merck, Instil Bio y Pfizer, todas con fármacos licenciados de compañías en China.
Imagen: blueringmedia, vía Getty Images