Alemania pone a prueba la ley de asilo de la UE

La transformación de la vigilancia fronteriza en Europa, donde la legalidad se difumina cada vez más por la fuerza. Crédito: StockSnap de pixabay via Canva.com

En la noche del 4 de julio, un afgano de 23 años fue subido a un coche policial en Frankfurt, trasladado a la frontera germano-polaca y abandonado al otro lado del puente. Su solicitud de asilo ni siquiera fue revisada. No hubo traductor, ni documentación, solo un breve traspaso con un mensaje: Alemania ya no se haría cargo de su proceso.

Las autoridades alemanas actúan bajo la cláusula de emergencia del Schengen, violando el derecho internacional. Gobiernos nuevos, ninguno asumiendo responsabilidad. Es una improvisación política que tensa la credibilidad legal de Alemania, justo cuando la UE prepara reformas migratorias.

Lo más leído en Euro Weekly News

Un migrante, una noche, un sistema roto

Según fuentes polacas y medios alemanes, la policía federal llevó al solicitante de asilo afgano al paso fronterizo de Świecko sin documentación ni evaluación legal. Los guardias polacos afirmaron no haber recibido aviso previo y, al pedir papeles, no había nada.

El Ministerio del Interior alemán defiende los rechazos exprés para frenar cruces ilegales, citando movimientos secundarios desde Europa del Este. Pero el marco legal no ha cambiado: Alemania está obligada a evaluar cada solicitud en su territorio, sin importar la ruta de entrada.

El Tribunal Administrativo Federal de Leipzig dictaminó que la policía fronteriza no puede rechazar solicitantes sin revisión. Este caso se centró en las devoluciones en fronteras polaca y checa, donde se instruyó a los agentes denegar entradas sin papeles.

LEAR  Prueba temprana para el sistema Capellas mientras Filipinas se enfrenta a Tailandia.

La sentencia es clara: viola protecciones constitucionales y contradice la aplicación alemana del derecho de asilo europeo. Bajo el Reglamento Dublín y la ley de asilo germana, todos tienen derecho a solicitar, sin importar cómo o dónde entraron.

La línea legal de Alemania

El incidente del 4 de julio en Świecko continuó lo que el gobierno Merz llama “claridad operativa fronteriza”, un eufemismo para eludir la legalidad mientras se muestra control.

El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, defendió la práctica como “aplicación selectiva”, dirigida a traficantes, no a refugiados. Pero en el caso afgano no hubo acusación de tráfico. Solo una solicitud denegada sin revisión.

Hasta Polonia, poco tolerante con migración, tachó el traspaso de irregular. Varsovia confirmó que no hubo coordinación previa y que el hombre no tenía estatus legal allí.

Alemania, garante histórica de normas de asilo UE, ahora rompe su propio patrón, no para salir de Schengen sino para acelerar reformas. Priorizando aplicación sobre cumplimiento legal, Berlín prueba los límites antes de que otros estados miembros reaccionen.

Polonia responde

Las autoridades polacas reinstauraron controles fronterizos tras coordinación con Lituania y Alemania. El primer ministro Donald Tusk ya enfrenta presiones de la derecha nacionalista, que le acusa de blando en migración y sumiso con Bruselas.

Tomar una postura dura contra Berlín le da aire a su coalición y muestra públicamente que ni aliados pueden absorber medidas unilaterales.

El incidente del 4 de julio pilló por sorpresa a funcionarios polacos, que recibieron un migrante sin base legal para entrar. Aunque Polonia sea criticada por su trato a solicitantes, la norma diplomática es coordinación, no abandonos nocturnos.

LEAR  Dos años brindando soporte tecnológico confiable

El riesgo ahora es escalada mutua: ambos países refuerzan fronteras sin acuerdo, y el espacio intermedio se convierte en vacío legal donde los migrantes son trasladados, no procesados.

Alemania cambia las reglas

Lo que ocurre entre Berlín y Varsovia es un juego de evasiones: cada país gestiona migración a su manera, en su dirección y bajo su propia definición de “suficiencia legal”.

Berlín lo llama aplicación; Varsovia, incumplimiento. Para los atrapados en medio, ningun término importa. Van y vienen, esperando que alguien asuma responsabilidad. El daño ya no es solo diplomático, sino estructural.