El presidente Yoweri Museveni ha sido declarado ganador de las elecciones del jueves, lo que extiende sus cuatro décadas en el poder por otros cinco años.
Obtuvo el 72% de los votos, anunció la comisión electoral, frente al 25% de su rival más cercano, Bobi Wine. Este ha condenado lo que describió como “resultados falsos” y “relleno de urnas”. No ha proporcionado pruebas y las autoridades no han respondido a sus alegaciones.
Wine ha llamado a los ugandeses a realizar protestas no violentas.
Museveni, de 81 años, llegó al poder por primera vez como líder rebelde en 1986 y desde entonces ha ganado siete elecciones.
El proceso electoral estuvo marcado por la violencia. Wine, un ex cantante pop de 43 años, afirma que al menos 21 personas han muerto en el país en los últimos días.
Las autoridades, de momento, han confirmado siete muertes.
El acceso a internet fue cortado en el país desde el martes, lo que dificulta verificar la información.
Las autoridades dicen que el apagón era necesario para evitar desinformación, fraude e incitación a la violencia; una medida que la oficina de derechos humanos de la ONU calificó como “muy preocupante”. Wine exige que se restablezca la conexión.
Anoche, el partido de Wine dijo que había sido secuestrado de su casa en la capital, Kampala; una afirmación negada por la policía.
Luego, Wine publicó un comunicado en Facebook diciendo que logró evadir una redada nocturna de las fuerzas de seguridad y que estaba escondido. Antes había dicho que estaba bajo arresto domiciliario.
Esto no ha sido confirmado por la policía, pero el portavoz Kituuma Rusoke dijo que los movimientos de Wine estaban restringidos porque su casa era una zona de “interés de seguridad”.
“Hemos controlado el acceso a áreas que son puntos calientes de seguridad”, le citó el periódico Daily Monitor de Uganda. “No podemos permitir que la gente use ciertos lugares para reunirse y causar caos”, añadió.
Wine dice que representa a la juventud en un país donde la mayoría de la población tiene menos de 30 años.
Durante la campaña, él prometió luchar contra la corrupción e imponer reformas profundas, mientras que Museveni argumentó que él es el único garante de la estabilidad en Uganda, un país con historial de conflictos.
Hubo otros seis candidatos, pero ninguno obtuvo más del 2% de los votos. La participación fue del 52,5%.
El período de campaña se vió afectado por la interrupción de las actividades de la oposición; se acusa a las fuerzas de seguridad de agredir y detener a simpatizantes de Wine.
Rusoke, el portavoz policial, desestimó estas quejas, acusando a los seguidores opositores de ser provocadores.