Un yate fue pasto de las llamas en las primeras horas de la madrugada del jueves en el Club Náutico del Arenal, en Llucmajor (Mallorca), lo que motivó un importante despliegue de emergencias. Bomberos, policía local y Guardia Civil trabajaron durante más de tres horas para controlar el incendio, asegurando que ninguna otra embarcación del puerto deportivo resultara afectada y confirmando que no se produjeron heridos.
Según fuentes cercanas al suceso, el fuego se declaró poco antes de las 2 de la mañana por causas que aún no se han esclarecido. Testigos, alarmados por las “llamas intensas” que salían de la embarcación, contactaron con el teléfono de emergencias 112. La policía local de Llucmajor, la Guardia Civil y varios efectivos de los Bomberos de Mallorca acudieron de inmediato.
Los trabajos en el lugar se centraron en evitar que el fuego se propagara a las embarcaciones vecinas amarradas. “Los bomberos se concentraron en impedir que afectara a otros barcos antes de poder sofocarlo por completo”, relataron testigos presenciales. Su intervención limitó los daños al yate inicial, aunque la embarcación sufrió una destrucción extensa.
La Guardia Civil ha iniciado una investigación para determinar el origen del incendio. Si bien la causa se desconoce por el momento, las primeras valoraciones apuntan a pérdidas materiales cuantiosas, aunque afortunadamente no se registraron víctimas. La rápida actuación de los equipos de emergencia evitó que se produjeran más daños en la instalación náutica.