Tras una semana en la que el nuevo líder iraní Mojtaba Khamenei declaró que también le ofrecieron empleo con Emma Raducanu y el Tottenham –¡pero que buscaba algo un poco más estable!–, el Real Mallorca afronta la fase decisiva de la temporada 2025/26 colocado tercero por la cola en LaLiga con once partidos por disputar. El espectro de un descenso impensable se cierne sobre el conjunto palmesano con mayor nitidez que nunca, al enfrentarse a dos encuentros que entran en la categoría de “obligatorios para ganar”. La primera de estas denominadas “finales” tendrá lugar el domingo a las 14:00 horas en Son Moix, donde el Espanyol se medirá a nosotros. El equipo visitante no ha ganado ningún partido en lo que va de año, aunque se mantiene en séptima posición gracias a un inicio de campaña prometedor.
El nuevo técnico argentino Martín Demichelis dirigirá su primer partido como local el domingo, tras el agridulce empate a dos goles ante Osasuna el pasado sábado. La mayoría de la prensa local se mostró conforme con el rendimiento del equipo en la primera parte, pero no con el de la segunda, donde nuevamente se desperdició una ventaja de dos goles. Con once partidos por delante, hay 33 puntos en juego; se necesitan al menos 16 para alcanzar la barrera de los 40, una cifra que, matemáticamente, debería garantizar la permanencia en la élite del fútbol español por sexta temporada consecutiva.
Nuestro calendario de aquí al 24 de mayo es algo más benevolente que el de otros conjuntos también inmersos en la lucha por evitar el “temido descenso”. Dicha batalla parece haberse reducido a cuatro equipos: Alavés, Elche, Mallorca y Levante. Salvo un milagro inesperado, el Oviedo, último clasificado, parece condenado.
La prioridad para el Mallorca es ganar al Espanyol el domingo (¡sin presión, claro!) a toda costa. Debemos llegar al campo del Elche (otro equipo que no ha ganado este año) el sábado 21 con una ventaja en la clasificación. El Elche, por su parte, visita mañana sábado al Real Madrid.
Tras el parón internacional (a finales de marzo), al Mallorca le aguardan tres partidos como local: Real Madrid, Rayo Vallecano y Valencia. La salvación podría depender de estos encuentros en casa, por lo que debemos convertir Son Moix en una fortaleza nuevamente.
Para el partido del domingo, el Mallorca arrastra problemas de selección. La baja más significativa será la de Jan Virgili, quizá nuestro único jugador con la capacidad de desbordar por la banda. El pasado sábado saltó al campo en la segunda parte y, tras solo diez minutos, fue expulsado con roja directa. Tras driblar a dos defensas, perdió el balón y, en su intento por recuperarlo, realizó una entrada tardía donde el contacto pareció mínimo.
El jugador de Osasuna involucrado en la acción realizó los obligatorios seis giros para exagerar la incidencia, tras lo cual se levantó y se retiró. El árbitro fue contundente y ni siquiera se consultó al VAR. La participación de Virgili terminó allí y no podrá jugar hasta abril. El Mallorca recurrió la tarjeta roja, aportando pruebas de vídeo, pero los poderes facticos de Madrid en el Comité Técnico de Árbitros hicieron caso omiso.
La ausencia de Virgili en dos batallas cruciales por la permanencia es un golpe durísimo para el Real Mallorca; sin duda, nos han tirado debajo del autobús. El veredicto fue excesivo y desproporcionado, máxime si se compara con la entrada brutal de Ferland Mendy del Real Madrid sobre Muriqi la temporada pasada, que solo mereció una sanción de un partido. El hecho de que el futbolista de Osasuna se levantara acto seguido tras cierta teatralidad debería haberse saldado con una simple amarilla.
Otras dudas para el domingo son el capitán Antonio Raillo, con problemas en el aductor, y el lateral derecho Pablo Maffeo, afectado por una molestia inguinal. Al parecer, ha estado jugando los últimos partidos haciendo un esfuerzo sobrenatural.
Un jugador del Mallorca, Pablo Torre, parece haber encontrado por fin el rendimiento por el que el club pagó una suma considerable al Barcelona el verano pasado. Bajo el anterior entrenador, Arrasate, el cántabro de 22 años luchaba por hallar regularidad. Él mismo ha declarado que prefiere jugar más adelantado, detrás de Muriqi, como mediapunta. Frente al Osasuna, Torre por fin mostró su creatividad ofensiva y disfrutó de libertad de movimientos por el centro del campo.
Vedat Muriqi es (junto a Virgili) uno de nuestros jugadores imprescindibles. Tanto es así que actualmente es el segundo máximo goleador de LaLiga y está aproximándose a Samuel Eto’o en la lista de máximos anotadores históricos del club. Tras su doblete del sábado, su cifra ascendió a 18 goles. Lleva 52 tantos en 135 partidos desde su llegada en 2022. Eto’o anotó 54 en 133 encuentros. Los mallorquinistas esperamos que siga marcando, lo que sin duda ayudará al equipo a escapar de los puestos de descenso.
El domingo se enfrentará a uno de sus rivales favoritos, el Espanyol, ante el que ya logró un doblete el pasado septiembre. En el partido correspondiente de la temporada anterior, Muriqi anotó dos goles: el primero en propia puerta y el segundo, de penal en el minuto 97, para una victoria por 2-1. Esperemos que vuelva a marcar este domingo. Sería magnífico que pudiéramos congregar a 20.000 aficionados en este encuentro vital. El apoyo al equipo en su hora de necesidad es innegociable en esta situación tan tensa. Y, PARA TERMINAR: yo solía tocar el triángulo en una banda de reggae, pero tuve que dejarlo… ¡era una cosa tras otra!