Más de 300 ciudadanos surcoreanos detenidos por agentes federales en una redada de inmigración masiva la semana pasada en una planta de Hyundai en Georgia por supuestas violaciones de visa, esperaban el miércoles un vuelo chárter que debía llevarlos de vuelta a su país.
Los trabajadores surcoreanos se encontraban entre las aproximadamente 475 personas detenidas el 4 de septiembre por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una fábrica de baterías para vehículos eléctricos conjunta de Hyundai-LG, aún en construcción, cerca de Savannah. ICE dijo que se sospechaba que vivían y trabajaban ilegalmente en Estados Unidos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur dijo que la salida del vuelo chárter de Air Korea, prevista para el miércoles, se retrasó debido a circunstancias no especificadas en EE.UU., pero no proporcionó más información.
Un portavoz del aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta dijo a CBS News que la operación chárter para transportar a los detenidos fue cancelada para el miércoles, sujeta a cambios. El portavoz no dió información sobre la razón del cambio de planes.
La redada y la detención de cientos de surcoreanos en una instalación de ICE ha puesto a prueba los lazos entre EE.UU. y Corea del Sur, que son importantes política, militar y economicamente. Corea del Sur es el mayor inversor extranjero directo en EE.UU. y el sexto mayor socio comercial en general.
El presidente Lee Jae Myung, visitando la Casa Blanca en julio, prometió 350 mil millones de dólares en nueva inversión estadounidense para mejorar un acuerdo comercial y arancelario con el presidente Trump.
“El sentimiento es obviamente muy, muy negativo”, dijo James Kim, Presidente y CEO de la Cámara de Comercio Americana en Seúl, a CBS News. “Pero todos con los que hablo ven a Estados Unidos como su principal socio aquí en Corea del Sur. Sí, vamos a tener algunos momentos difíciles”.
El Ministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Cho Hyun, fue interrogado por diputados enojados durante una sesión parlamentaria en Seúl el 8 de septiembre, antes de partir para reunirse con el Secretario de Estado Marco Rubio y otros funcionarios estadounidenses.
El diputado Kim Joon-hyun exigió que Cho respondiera a la redada de ICE iniciando investigaciones sobre todos los estadounidenses que enseñan inglés en Corea del Sur y que podrían estar trabajando ilegalmente con una visa de turista.
Cho respondió diciendo que intentaría negociar con Rubio para aumentar el número de visas expedidas a nacionales coreanos altamente calificados para trabajar en ocupaciones especializadas en EE.UU.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. dijo que la redada de ICE fue la acción de aplicación más grande en la historia de la agencia. ICE alega que los trabajadores surcoreanos habían excedido el tiempo de sus permisos de exención de visa, conocidos como ESTA, que permiten visitas de negocios de hasta 90 días, o tenían visas que no les permitían realizar trabajo manual, llamadas visas de negocios B-1.
Kim, de la Cámara de Comercio en Seúl, lo llamó un “problema pasajero” en las relaciones entre EE.UU. y Corea y dijo estar “muy, muy optimista sobre un futuro mucho más brillante entre los dos” países.
El presidente de Corea del Sur, sin embargo, adoptó un tono más crítico. “Como presidente responsable de la seguridad nacional, siento una gran responsabilidad”, dijo Lee el martes. “Espero que no se vuelva a producir una infracción injusta de las actividades de nuestro pueblo y nuestras empresas para el desarrollo conjunto de Corea y Estados Unidos”.
Una encuesta realizada en Corea del Sur encontró que casi el 60% de los encuestados dijo estar decepcionado por la represión de EE.UU. y calificó las medidas de “excesivas”, mientras que alrededor del 31% dijo que la acción de ICE era “inevitable” y que podía entender el razonamiento.
El presidente Trump, en una publicación del domingo en su plataforma Truth Social, se dirigió a todas las empresas extranjeras que operan en EE.UU., diciendo: “sus inversiones son bienvenidas, y los alentamos a traer LEGALMENTE a su gente muy inteligente”.
Los expertos de la industria advierten, sin embargo, que puede ser difícil mantener los niveles de inversión bajo esas pautas, ya que obtener visas puede llevar años, mientras que muchos proyectos enfrentan plazos estrictos y los retrasos pueden aumentar los costos. Mientras tanto, existe escasez de trabajadores altamente calificados en EE.UU. para la fabricación de baterías, semiconductores e industrias de construcción naval moderna, todos ámbitos en los que Corea del Sur ha invertido fuertemente durante años.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur dijo a CBS News que, desde que comenzó el segundo mandato del Sr. Trump, ya se habían comunicado 52 veces sobre el tema de asegurar más visas para trabajadores altamente calificados.
Rubio, durante su reunión del miércoles en Washington con el Ministro de Relaciones Exteriores surcoreano Cho, “dijo que Estados Unidos acoge con beneplácito la inversión de la ROK (Corea del Sur) en Estados Unidos y expresó su interés en profundizar la cooperación en este frente”, según un resumen compartido por el Departamento de Estado, que no mencionó la redada de ICE en Georgia.