El vicepresidente estadounidense JD Vance afirma que Groenlandia es “crucial” para la defensa de EE.UU. y del mundo frente a posibles ataques con misiles de Rusia o China, y que Europa y Dinamarca “no han hecho un buen trabajo” protegiendo la zona.
Vance declaró a Fox News que no solo han invertido poco en las defensas de Groenlandia, sino que tampoco tomaron en serio el argumento del presidente Donald Trump sobre el tema.
Funcionarios estadounidenses están “discutiendo activamente” una posible oferta para comprar Groenlandia –un territorio autónomo danés–, dijo la Casa Blanca el miércoles. Un día antes, había sugerido que una acción militar para anexionarla también era una opción.
Dinamarca, otro miembro de la OTAN, ha advertido que esto significaría el fin de la alianza. Tanto Groenlandia como Dinamarca han reiterado que la isla no está en venta.
A pesar de ser el territorio con menor densidad de población, la ubicación de Groenlandia entre América del Norte y el Ártico la sitúa en una posición estratégica para sistemas de alerta temprana en caso de ataques con misiles y para monitorear buques en la región.
La Base Espacial de Pituffik, antes conocida como Base Aérea de Thule, ha sido operada por EE.UU. desde la Segunda Guerra Mundial.
En los últimos años, también ha crecido el interés por los recursos naturales de Groenlandia –como minerales de tierras raras, uranio y hierro–, que son más accesibles debido al deshielo por el cambio climático. Los científicos creen que también podría tener importantes reservas de petróleo y gas.
“La gente no se da cuenta de que toda la infraestructura de defensa antimisiles depende en parte de Groenlandia”, dijo Vance en su entrevista del miércoles.
“Si, Dios no lo quiera, los rusos o los chinos –no digo que vayan a hacerlo– lanzaran un misil nuclear contra nuestro continente o contra Europa, Groenlandia es una parte fundamental de esa defensa antimisiles. Entonces, uno se pregunta: ‘¿Han hecho los europeos y los daneses un trabajo adecuado protegiendo Groenlandia y asegurando que siga siendo un pilar para la seguridad mundial?’ Y la respuesta es claramente que no”, afirmó.
Las preocupaciones sobre el futuro del territorio resurgieron tras el uso de fuerza militar por parte de Trump contra Venezuela el sábado para capturar a su presidente, Nicolás Maduro.
Trump ya hizo una oferta para comprar la isla en el 2019, durante su primer mandato, y le dijeron que no estaba en venta. El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el miércoles que mantendrá conversaciones con Dinamarca la próxima semana.
Un día antes, líderes europeos emitieron una declaración conjunta apoyando a Dinamarca.
“Groenlandia pertenece a su pueblo, y solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir en asuntos concernientes a sus relaciones”, dijeron en una declaración conjunta los líderes de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Polonia, España y Dinamarca.
Subrayando que están tan interesados como EE.UU. en la seguridad ártica, los firmantes europeos dijeron que esto debe lograrse por los aliados de la OTAN, incluyendo a EE.UU., “colectivamente”. También pidieron “defender los principios de la Carta de la ONU, como la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”.
Aaja Chemnitz, una de los dos parlamentarias en el parlamento danés que representan a Groenlandia, dijo a la BBC que los comentarios de la administración Trump son “una clara amenaza”.
“Es completamente irrespetuoso por parte de EE.UU. no descartar anexionar nuestro país y anexionar a otro aliado de la OTAN”, declaró. Pero Chemnitz dijo que ve esto como poco probable y que, en cambio, “lo que vamos a ver es que van a presionarnos para asegurarse de tomar el control de Groenlandia con el tiempo”.
Aleqatsiaq Peary, un cazador inuit de 42 años que vive en la remota ciudad norteña de Qaanaaq, en Groenlandia, se mostró indiferente ante la posible adquisición por parte de EE.UU.
“Sería cambiar de un amo a otro, de un ocupante a otro”, dijo a la BBC. “Somos una colonia bajo Dinamarca. Ya estamos perdiendo mucho por estar bajo el gobierno danés”.
Diciendo que no tenía “tiempo para Trump”, añadió que la gente “tiene necesidades”. Cazadores como él, explicó, cazan con perros en el hielo marino y pescan, “pero el hielo se derrite y los cazadores ya no pueden ganarse la vida”.
Reportaje adicional de Adrienne Murray en Copenhague.