Una intervención heroica evitó una tragedia el 27 de enero de 2026, cuando un perro de la raza Malinois belga, que andaba suelto, atacó a dos niños en el paseo marítimo de San Pedro Alcántara, Marbella. Un vecino, Iván, que se encontraba realizando su jogging habitual, arriesgó su vida para rescatarlos, sufriendo graves heridas en el proceso.
Una vez más, el suceso ha reavivado la preocupación latente sobre la presencia de perros sin control en espacios públicos y la importancia de una tenencia responsable de animales de compañía en España.
El aterrador ataque canino
Alrededor de las 18:30 horas del martes 27 de enero, Tatyana paseaba junto al paseo marítimo de San Pedro Alcántara, una barriada de Marbella, en compañía de su hija Marta de 11 años y de Sasha, un amigo de la familia de 9 años que circulaba en bicicleta.
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Sin previo aviso, apareció un Malinois de gran tamaño, una raza potente empleada a menudo en labores policiales y militares, sin correa y sin que su dueño estuviera próximo. El can embistió primero contra Marta, derribándola e intentando morderla. La niña, con gran presencia de ánimo, se agachó, cubrió su cabeza y permaneció inmóvil, lo que provocó que el animal se retirase momentáneamente.
En cuestión de segundos, el perro descontrolado desvió su atención hacia Sasha, derribándolo de la bicicleta y mordiéndole las manos, la espalda y las piernas. Tatyana, desesperada, alzó al niño aterrorizado en brazos y trepó a una farola para mantenerlo fuera del alcance. El animal agresivo la mordió y le desgarró la ropa, mientras los transeúntes que se congregaban vacilaban a la hora de intervenir.
El desinteresado rescate de Iván en medio del caos
Iván, un conductor de camión de 36 años y padre de tres hijos, se encontraba realizando su rutinario jogging vespertino para despejar la mente cuando escuchó gritos y observó la conmoción. Sin dudarlo, pasó a la acción.
Arrebató a Sasha de los brazos de Tatyana y recorrió unos 50 metros en carrera hacia un restaurante cercano, portando al niño al hombro. El Malinois lo persiguió implacablemente, aferrándose a su brazo y mordiéndole la espalda, los brazos y el rostro durante la desesperada huida.
El ataque le provocó a Iván heridas severas, incluyendo un profundo desgarro de 10 centímetros en un brazo que dañó tejido interno. Necesitó múltiples puntos de sutura, vacunas y tratamiento hospitalario hasta cerca de las 3 de la madrugada.
Consecuencias e investigación en curso
Otros testigos lograron inmovilizar finalmente al perro sujetándolo por el collar hasta la llegada de la Policía Local de Marbella y una ambulancia, aunque según se informa, la ayuda tardó unos 40 minutos en llegar. El Malinois, identificado mediante su microchip, no era un animal callejero sino una mascota cuidada que ahora se encuentra bajo custodia policial. Las autoridades investigan al dueño y las circustancias en las que el animal se hallaba sin sujeción.
Cuatro personas resultaron heridas: los dos niños (Marta y Sasha), Tatyana e Iván. Iulia, la madre de Sasha, que llegó poco después, prestó los primeros auxilios a Iván.
Las familias, incluida la de Iván, están recopilando los informes médicos para presentar una denuncia conjunta. Iván mantiene el contacto con ellos, conmovido por su gratitud. “No paran de preguntar cómo estoy”, declaró.
En su condición de padre, Iván explicó su instinto: “Cuando ves algo así, no piensas. Podrían haber sido mis propios hijos”.
El refugio canino local AAA ha registrado un aumento en la acogida de Malinois belgas durante el último año. La raza se puso de moda tras varios vídeos virales en TikTok que mostraban ejemplares entrenados realizando saltos extraordinarios para atrapar una pelota. No obstante, lo que muchos no han llegado a comprender es que esta raza requiere entrenamiento profesional continuo y supervisión, dado que puede llegar a ser sumamente agresiva.