Uso inadecuado de la bocina: multa de 80 euros

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha reiterado públicamente los supuestos en los que los conductores en España están autorizados a hacer sonar el claxon de su vehículo, destacando el riesgo de multas de hasta 80 euros por un uso indebido. Aunque las bocinas son un elemento familiar en las carreteras españolas, la normativa que regula su uso sigue siendo estricta. La DGT confirma que el claxon solo debe emplearse cuando sea necesario para garantizar la seguridad vial o la circulación ordenada del tráfico, según lo establecido en el Reglamento General de Circulación vigente en 2025.

El marco regulatorio, reforzado por campañas nacionales de seguridad vial, busca reducir el ruido innecesario y la tensión en las vías públicas. “El uso del claxon está autorizado únicamente en situaciones en las que contribuya a la seguridad o alerte a otros usuarios de un peligro inminente”, explica la DGT. Su uso rutinario o injustificado —como para mostrar irritación, saludar a conocidos o instar a otros a moverse— se considera una infracción leve conforme al Artículo 110 del Reglamento General de Circulación. Aunque estas faltas no conllevan la pérdida de puntos del carnet, las correspondientes multas de 80 euros pretenden fomentar un comportamiento más cívico y reducir la contaminación acústica, especialmente en áreas urbanas densamente pobladas.

Escenarios permitidos para el uso del claxon

La DGT especifica varios casos excepcionales en los que el uso del claxon no solo está permitido, sino que actúa como un mecanismo de seguridad. Por ejemplo, en tramos de visibilidad muy reducida, como carreteras estrechas con curvas cerradas, los conductores pueden utilizarlo para alertar a vehículos que se aproximan en sentido contrario. Asimismo, en vías interurbanas, se autoriza tocar la bocina para indicar la intención de adelantar o para advertir de un obstáculo imprevisto. Estas aplicaciones prácticas tienen como objetivo mejorar la comunicación entre los usuarios de la vía y promover desplazamientos más seguros y fluidos, siempre que su finalidad sea prevenir accidentes.

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Usos prohibidos y restricciones específicas

Entre las infracciones cotidianas que citan las autoridades se encuentran el uso del claxon para apremiar a otros conductores, expresar enfado o sustituir un saludo amistoso —prácticas expresamente prohibidas. La DGT también prohíbe su empleo en túneles, pasos elevados o cruces a nivel, debido a la potencial amplificación del sonido y a la distracción que genera. Además, en zonas residenciales y durante las horas nocturnas, está vedado su uso para preservar la tranquilidad pública y limitar el estrés asociado al ruido de los residentes.

Consecuencias del uso inapropiado del claxon

El mal uso de la bocina, si bien se considera generalmente una infracción leve que no resta puntos, es susceptible de sanción económica de hasta 80 euros. La DGT recuerda periódicamente a los conductores que un uso adecuado del claxon es “una herramienta de comunicación segura, no una vía para descargar la frustración”. Diversos estudios vinculan el uso persistente e inadecuado del claxon con un aumento de la agresividad al volante y un mayor riesgo de siniestralidad —consecuencias que el actual enfoque normativo busca mitigar. Por tanto, la aplicación de la norma se centra no solo en la disuasión, sino también en promover un entorno de conducción más respetuoso y calmado en España.

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