Nicolette Larson, “Look In My Direction-The Warner Bros. Recordings” (Cherry Red) – Este pulido recopilatorio de soft-rock abarca 4 CDs y ofrece una visión completa de la etapa de Nicolette Larson en Warner. Incluye cuatro álbumes de estudio, la grabación del concierto “Live at the Roxy”, que es muy agradable de escuchar, además de varios remixes extras y una rareza de banda sonora. Los compiladores de Cherry Red han incluido ejemplos interesantes del trabajo de Nicolette con otros artistas talentosos como Steve Goodman, Emmylou Harris y los Doobie Brothers. Esto subraya las cualidades únicas que hicieron de esta artista, nacida en Montana, una figura tan atractiva, aunque tristemente poco valorada, durante su apogeo creativo a finales de los setenta y principios de los ochenta.
“So High I’ve Been-A European Rock Anthology 1967-1973” (Grapefruit/Cherry Red) – Esta fascinante antología de Cherry Red pone un foco necesario y tardío en la escena underground de rock que crecía en Europa continental a finales de los sesenta y principios de los setenta. El público británico comprador de discos generalmente ignoraba la música de sus vecinos continentales en esa época. Pero este set de 3 CDs muestra algunos de los éxitos continentales, que fueron raros, de esos días lejanos, como “The Witch” de The Rattles, “Radar Love” de Golden Earring y el elegante instrumental “Sylvia” (1973) del grupo de prog holandés Focus. Otras contribuciones notables a esta celebración del rock europeo inventivo vienen de bandas como Burnin’ Red Ivanhoe, Wigwam, Premiata Forneria Marconi y Evolution, que aportan una versión potente del clásico de King Crimson, “21st Century Schizoid Man”.
Lester Young, “Lester Leaps In-Live at Birdland 1951-1952” (Wienerworld / Liberation Hall) – Los amantes del saxofón tenor probablemente ya conoscan las habilidades del legendario Lester Young. Este pack en vivo captura algunas de sus actuaciones en el club Birdland de Nueva York a principios de los años cincuenta. Estas transmisiones de radio AM fueron grabadas por un fan aficionado del jazz en los inicios de las grabaciones caseras. En ellas, el antiguo miembro de la banda de Count Basie y sus talentosos compañeros aplican su habilidad de improvisación a estándares muy queridos como “How High The Moon” y “These Foolish Things”, entre otros.