Polop de la Marina ha alcanzado un hito verdaderamente excepcional con la celebración del 102 cumpleaños de Doña Luisa Núñez de Arenas Díaz de Mera, un momento colmado de admiración y cariño por parte de toda la comunidad.
El Ayuntamiento de Polop, junto con la Concejalía de Bienestar Social a cargo de la edil Julia Bautista, honró la efeméride el lunes 2 de febrero con la entrega de un ramo de flores como símbolo de respeto y gratitud hacia una vida llevada con dignidad y entereza. Rodeada de calor y aprecio, el aniversario de Doña Luisa se convirtió en un sentido homenaje a la longevidad y al espíritu comunitario.
La Costa Blanca, cuna de numerosas historias de centenarios
Casos como el de Doña Luisa no son aislados en la Costa Blanca, donde las historias de centenarios aparecen con frecuencia en los medios locales y regionales. En El Campello, Doña Pilar Molina Vento celebró sus 100 años en óptimo estado de salud, mientras que en las comarcas de la Marina Baixa y la Marina Alta, municipios como Benidorm, Beniarbeig, Benimeli, Benissa, Dénia, Jávea, Calp y Pego han registrado a múltiples residentes que alcanzan o superan el siglo de vida. Según el Instituto Nacional de Estadística, hay decenas de centenarios en estas zonas, la mayoría mujeres, lo que subraya una tendencia constante de longevidad excepcional en la región.
Las zonas azules mediterráneas promueven una vida larga y saludable
Este fenómeno se vincula a menudo con las denominadas “zonas azules” del mundo, áreas donde la población vive de forma consistentemente más longeva y saludable. La región mediterránea, que incluye gran parte de la costa española, se considera una de estas zonas. Aquí, la longevidad se asocia a un estilo de vida tradicional que combina una nutrición equilibrada, fuertes vínculos sociales y una rutina diaria activa, más que al ejercicio físico intensivo.
La dieta y el estilo de vida son factores clave para la longevidad
La dieta juega un papel central en las zonas azules mediterráneas. Las comidas se basan típicamente en verduras frescas, legumbres, fruta, aceite de oliva, pescado y cantidades moderadas de vino, con un consumo limitado de alimentos procesados. Esta forma de alimentación ayuda a reducir la inflamación, favorece la salud cardiovascular y contribuye al bienestar general hasta edades muy avanzadas.
Los lazos familiares apoyan la salud mental y emocional
Otro factor crucial es la importancia de los lazos familiares y comunitarios. En las culturas mediterráneas, las personas mayores suelen permanecer integradas en la vida familiar cotidiana, manteniendo un sentido de propósito y pertenencia. Se ha demostrado que la interacción social regular reduce el estrés, combate la soledad y apoya la salud mental, aspectos todos ellos fundamentales para una larga vida.
La actividad diaria fomenta el movimiento y un ritmo pausado
Por último, el estilo de vida mediterráneo fomenta el movimiento natural y un ritmo de vida más pausado. Caminar, jardinería y la actividad física cotidiana forman parte de las rutinas diarias, mientras que el estrés se mitiga a menudo mediante la socialización y el descanso. En conjunto, estos elementos ayudan a explicar por qué lugares como la Costa Blanca siguen generando historias inspiradoras como la de Doña Luisa, cuyos 102 años son un testamento vivo de los beneficios de este modo de vida.
España registra un aumento significativo de centenarios
En España, el número de personas que han alcanzado o superado los 100 años de edad ha crecido notablemente en las últimas décadas. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a principios de 2024 había alrededor de 16.902 centenarios en todo el país, siendo las mujeres la abrumadora mayoría. Este colectivo representa un segmento cada vez mayor de la población anciana y ha aumentado en más de un 76 % en la última década, lo que refleja tanto una mayor esperanza de vida como el envejecimiento demográfico de España.
Se prevé que la población centenaria mundial se duplique
A nivel global, las proyecciones demográficas también muestran una tendencia al alza. Según estimaciones del Pew Research Center, se espera que el número de centenarios en todo el mundo alcance unos 3,7 millones para 2050, más del doble de las cifras recientes, a medida que las poblaciones envejecen y la esperanza de vida aumenta en muchos países. Además, naciones con poblaciones muy envejecidas, como Japón, cuentan ya con decenas de miles de personas de 100 o más años, y otros países europeos, como Italia, registran anualmente un número de centenarios que crece de forma sostenida.