Por experiencia propia, cuando llegué a Mallorca sabiendo poco o nada de catalán ni de español, metí la pata con lo del calor. Las vacaciones de verano están a punto de empezar en el Reino Unido y en Mallorca, así como en el resto de España, que recibirá a millones de familias británicas, muchas de cuyos miembros sentirán el impulso de practicar su español. Pero ojo con el idioma. Los angloparlantes que aprenden español suelen equivocarse con la pronunciación, sobre todo con las vocales y las consonantes no aspiradas como la «p», la «t» y la «k».
También es común que usen mal las preposiciones, que les cueste el modo subjuntivo y que tengan problemas con los «falsos amigos» (palabras que suenan parecidas pero tienen significados distintos). Además, en español se usa la «a personal» ante objetos directos que son personas, algo que no existe en inglés.
Uno de los temas que está circulando en redes y prensa últimamente es una expresión sencilla que conviene evitar, según Claudio Guasti, responsable de Cultura y Comunicación de City Lit. Explica que la gente puede creer que está diciendo que tiene calor, pero en realidad podría estar diciendo algo embarazoso. Claudio afirma: «Usar ‘Estoy caliente’ como traducción literal de ‘I am hot’ puede resultar incómodo, ya que esta frase significa ‘Estoy excitado/a’. En su lugar, debes decir ‘tengo calor’. Evita usar ‘soy cálida/cálido’, ya que se refiere más a la personalidad, como ser una persona cálida o amable, no a la temperatura corporal». Sí, lo dije.
Otros consejos incluyen:
Pronunciación:
Vocales:
El inglés tiene más sonidos vocálicos que el español, y los hispanohablantes pueden exagerar o malpronunciar las vocales.
Consonantes no aspiradas:
En inglés, las consonantes «p», «t» y «k» suelen aspirarse (añadir un soplo de aire) al principio de palabra o sílaba. En español no, así que los angloparlantes deben practicar pronunciarlas sin aspiración.
«T» y «d» dentales:
En español, la lengua toca la parte trasera de los dientes superiores al pronunciar «t» y «d», a diferencia del inglés, donde es más alveolar (hacia el paladar).
Sonidos «b» y «v»:
En español, «b» y «v» suenan igual, mientras que en inglés se pronuncian diferente.
Sonido «h»:
La «h» al inicio de palabra suele ser muda en español, pero no en inglés. Los hispanohablantes a veces la sustituyen por una «j».
Gramática y uso:
Preposiciones:
Las preposiciones en español son complicadas, pues no siempre equivalen a las del inglés y su uso depende del contexto.
Ser y estar:
El inglés solo tiene un verbo para «to be», pero el español usa «ser» y «estar», cada uno con usos específicos.
Pronombres sujeto:
En español a menudo se omiten porque la conjugación verbal indica el sujeto, mientras que en inglés son obligatorios.
«A» personal:
El español usa la «a» ante objetos directos que son personas, algo que no existe en inglés.
Subjuntivo:
Se usa mucho más en español que en inglés, y a los angloparlantes les cuesta dominarlo.
Vocabulario:
Falsos amigos:
Muchas palabras en español se parecen a otras en inglés pero significan otra cosa, lo que puede llevar a malentendidos bochornosos.
Cognados:
Aunque los cognados (palabras de origen común) ayudan, algunos tienen matices distintos en español.
«Muy» vs. «mucho»:
Ambos son adverbios de grado, pero se usan diferente.
Otros aspectos:
Acentos:
Son claves para la pronunciación y el significado. Olvidarlos puede cambiar el sentido de una palabra.
Práctica:
Practicar hablando y escuchando es esencial para mejorar la fluidez y evitar errores comunes.