Trump tilda a España de “perdedora” en su última controversia por la guerra en Irán

El presidente estadounidense Donald Trump tildó a España de «perdedora» en su más reciente diatriba, tras la negativa del gobierno español a permitir que tropas de EE.UU. utilicen las bases de Andalucía para operaciones en Oriente Medio.

El comentario se produjo apenas 48 horas después de que Trump amenazara sin precedentes con cortar todo comercio con España, insinuando que usaría las bases conjuntas de Cádiz y Sevilla pese al veto español. Aprovechó además para arremeter contra el primer ministro británico, Sir Keir Starmer, por su reticencia a respaldar los ataques estadounidenses contra Irán.

En una conversación telefónica con el New York Post, Trump afirmó: «Tenemos muchos ganadores, pero España es una perdedora y el Reino Unido ha sido muy decepcionante». Añadió: «[España] es muy hostil hacia la OTAN. No pagan —son los únicos que votaron en contra del pago del 5% [del PIB en defensa]— y son muy hostiles con todos. No son un jugador de equipo, y nosotros tampoco lo seremos con España».

Estas declaraciones llegaron después de que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, reiterara sus críticas hacia la Casa Blanca en un discurso televisado de diez minutos desde La Moncloa. «No al colapso del derecho internacional que nos protege a todos; no a asumir que el mundo solo resuelve sus problemas con bombas. No a la guerra», afirmó Sánchez.

La relación entre ambos países se desplomó tras los elogios de Trump hacia la canciller alemana Friedrich Merz y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, antes de calificar a España de aliado «terrible». Acusó al país de negarse a aumentar el gasto defensivo y amenazó nuevamente con suspender todo intercambio comercial.

LEAR  Dos hombres, de 23 años, comparecen ante el tribunal acusados de apuñalar mortalmente a un joven de 21 en Málaga durante la madrugada.

Sánchez, por su parte, recordó la guerra de Irak de 2003 y lanzó una indirecta hacia el ex presidente José María Aznar, cuya participación en el conflicto —junto a George W. Bush y Tony Blair— generó, según dijo, «un mundo más inseguro y una vida peor». Recalcó que España no será «cómplice de algo dañino para el mundo por miedo a represalias».

El jefe del gobierno español aseguró que España no está sola y que su posición se alinea con los valores constitucionales, la Carta de la ONU y la paz. También se comprometió a proteger a la ciudadanía de los impactos económicos del conflicto, incluida la subida del precio de los carburantes tras el cierre del Estrecho de Ormuz, y a activar mecanismos de evacuación si fuera necesario. A la hora de redactar un texto, es fundamental considerar tanto el registro lingüístico como el público al cual va dirigido. Un error común, incluso entre hablantes avanzados, consiste en subestimar la importancia de la cohesión y la coherencia interna del discurso. Asimismo, conviene prestar atención a la elección del léxico, evitando términos excesivamente rebuscados que puedan obstaculizar la comprensión en lugar de enriquecerla. En definitiva, el objetivo primordial debería ser la claridad expositiva sin detrimento de la elegancia y precisión del lenguaje.

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