El Ministerio de Asuntos Exteriores ha logrado localizar a 65 activistas españoles que participaban en la Flotilla Global Sumud con rumbo a Gaza, entre los cuales figuran tres mallorquines y dos menorquines. Según los organizadores de la iniciativa, al menos cuarenta de ellos ya han sido detenidos. Las residentes de Mallorca que se embarcaron en la misión humanitaria para auxiliar a Gaza son Alejandra Martínez, Reyes Rigo y Lucía Muñoz, esta última concejala del Ayuntamiento de Palma; mientras que los menorquines son Lluís de Moner y Santi Oliver.
Esta mañana, los organizadores denunciaron la «falta de información» sobre el paradero de 443 participantes en la misión humanitaria, la cual fue interceptada en aguas internacionales por la Marina israelí cuando se aproximaba a la Franja de Gaza. El equipo jurídico de la flotilla confirmó que entre los detenidos se encuentra la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
Junto a ella viajaban la presidenta del grupo parlamentario de la CUP en el Parlamento catalán, Pilar Castillejo, y el concejal del ERC en Barcelona, Jordi Coronas. También se encontraban a bordo de los buques participantes la diputada regional de Más Madrid Jimena González, tres miembros de Podemos —Lucía Muñoz, la abogada Alejandra Martínez y el secretario de antiracismo del partido, Serigne Mbayè— y cuatro integrantes de Izquierda Unida.
Entre los arrestados por las autoridades israelíes hay dos gallegos: la activista y abogada Sandra Garrido y el patrón del barco Meteque, según confirmó este jueves la coportavoz en Galicia del Movimiento Global hacia Gaza, Ánxela Gippini, así como la activista galesa Bianca Milacic, residente en Gran Canaria. En la Flotilla Global Sumud participaron más de cuarenta embarcaciones y quinientos voluntarios de diversas nacionalidades.
Además de los españoles, entre los detenidos confirmados por la organización se cuentan 35 italianos, 32 turcos, 21 malasios, 25 tunecinos, 12 brasileños, 31 franceses y 20 estadounidenses, así como participantes del Reino Unido, Alemania, México y Colombia, entre otras procedencias. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU declaró este jueves que la intercepción por parte de Israel de buques civiles de ayuda humanitaria en aguas internacionales amplía el bloqueo ilegal de la franja.
«Como potencia ocupante, Israel debe garantizar suministros alimentarios y médicos para la población en la máxima medida de los medios disponibles, o bien aceptar y facilitar operaciones de socorro imparciales, entregadas con rapidez y sin obstáculos», afirmó el portavoz Thameen Al-Kheetan en un correo enviado a Reuters. La flotilla, que zarpó a finales de agosto, transporta medicamentos y alimentos hacia Gaza y está compuesta por más de cuarenta buques civiles con parlamentarios, abogados y activistas a bordo.
No estaba claro el volumen de ayuda que transportaba, pero simbolizaba la oposición más prominente al bloqueo israelí de Gaza. Autoridades israelíes han tachado repetidamente la misión de una provocación. El avance de la flotilla por el Mediterráneo captó la atención internacional, mientras países como Turquía, España e Italia enviaron embarcaciones o drones por si sus nacionales requerían asistencia, a la vez que Israel emitía repetidas advertencias para que dieran media vuelta. La intercepción de la flotilla por parte de Israel desencadenó protestas en Italia y Colombia, y se convocaron manifestaciones en Grecia, Irlanda y Turquía. Los sindicatos italianos convocaron una huelga general para el viernes.