Casi la mitad de los encuestados afirmaron haber comprado ropa, calzado o accesorios de segunda mano. Crédito de la foto: Massimo Todaro/Shutterstock
Una amplia mayoría de españoles adquiere ya productos de segunda mano, según una nueva encuesta publicada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Tres de cada cuatro adultos de entre 18 y 64 años declaran haber comprado al menos un artículo de segunda mano en el último año, lo que señala un cambio en el comportamiento del consumidor que refleja tendencias económicas y culturales más amplias.
La exhaustiva encuesta, publicada el 19 de febrero, reveló que el 75 % de los españoles ha realizado al menos una compra de segunda mano en los últimos 12 meses, con un gasto medio de 167 € anuales en bienes usados.
El ahorro y la búsqueda de gangas impulsan el comportamiento
Uno de los motivos más poderosos para comprar artículos usados es el potencial de ahorro. El estudio de la OCU estima que los consumidores suelen pagar alrededor de un 21 % menos que el precio anunciado al adquirir productos de segunda mano, un aliciente atractivo ante las persistentes presiones del coste de la vida para muchos hogares.
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Muchos compradores españoles recurren a plataformas y mercados *en linea* donde la negociación del precio es habitual. Según la encuesta, el 69 % de los compradores declaró que su última compra de segunda mano implicó contactar con un vendedor privado a través de una plataforma digital como Vinted o Wallapop. Más de la mitad de estos compradores, especialmente en el caso de artículos pequeños, optó por recoger los productos en persona, reduciendo la necesidad de envío y sus costes asociados.
Qué compran los españoles
Las categorías que dominan el mercado de segunda mano en España ofrecen una instantánea de las prioridades del consumidor. Casi la mitad de los encuestados afirmó haber comprado ropa, calzado o accesorios usados, seguido por porcentajes significativos que adquirieron libros, películas y música (46 %) y muebles o decoración para el hogar (44 %). Otras categorías populares incluyeron juguetes (32 %) y equipamiento deportivo (28 %).
Estas preferencias revelan que la tendencia de segunda mano no se limita a artículos de bajo coste o desechables; muchos participantes seleccionan bienes prácticos que tienen un valor funcional y estético más allá de su compra inicial.
Experiencia y satisfacción de los vendedores
Para los vendedores, la experiencia también parece mayoritariamente positiva. La encuesta desveló que el 41 % de los españoles entre 18 y 64 años había vendido al menos un artículo en el último año, obteniendo una media de 137 € con estas transacciones.
A pesar de los problemas ocasionales, solo alrededor de un 5 % de los compradores reportó incidencias, como recibir un artículo en peor estado del esperado o que no funcionaba como se describía. En general, la satisfacción sigue siendo alta tanto para compradores como para vendedores.
Derechos del consumidor y transparencia del mercado
Ante estos hallazgos, la OCU subrayó el papel de la transparencia y las protecciones al usuario en el comercio de segunda mano. La organización instó a las plataformas a proporcionar descripciones más claras del estado de los productos, mejorar los mecanismos de reclamación y reforzar los derechos de los consumidores, especialmente en materia de garantías y resolución de disputas.
Cómo se compara España con el Reino Unido
Mientras España muestra una alta participación en la compra de segunda mano, el Reino Unido presenta un mercado tanto más amplio como más maduro en términos de gasto. Encuestas realizadas en el Reino Unido indican que el 84 % de los adultos británicos ha comprado bienes de segunda mano en algún momento, y más de la mitad lo hace al menos una vez cada seis meses. Esto sugiere una frecuencia de participación mayor que en España, donde el enfoque se ha medido principalmente de forma anual.
Los niveles de gasto también difieren notablemente. Investigaciones publicadas durante la crisis del coste de la vida muestran que los consumidores británicos gastan significativamente más en bienes de segunda mano, con un gasto anual medio estimado en torno a las 661 £ por persona. En contraste, los compradores españoles gastan una media de 167 € al año, lo que indica que la compra de segunda mano en España se utiliza más a menudo para adquisiciones selectivas o complementarias, en lugar de como un canal de consumo principal.
La estructura del mercado también varía. En el Reino Unido, el sector de segunda mano ha evolucionado hacia un ecosistema comercial a gran escala, que combina plataformas entre particulares con negocios de reventa profesional y tiendas benéficas. Se prevé que las ventas *online* de segunda mano por sí solas alcancen los 4.800 millones de libras, lo que refleja un alto grado de integración del mercado.
El mercado español, en comparación, sigue siendo más informal y impulsado por transacciones entre particulares. Aunque las tasas de participación son altas, el menor gasto y los volúmenes de transacción más reducidos sugieren que la economía de segunda mano española se encuentra aún en una fase de desarrollo anterior a la de su homóloga británica.
El comercio de segunda mano en un contexto más amplio
La reciente encuesta de la OCU complementa otros datos que sugieren que el mercado de segunda mano es una fuerza económica en crecimiento en España. Un estudio separado de Forbes España encontró que los consumidores españoles ahorraron aproximadamente 3.200 millones de euros en 2024 gracias a las compras online de segunda mano, y que el crecimiento del mercado podría impulsar aún más el gasto total en los próximos años.
Esto ocurre junto a tendencias más amplias en el comercio electrónico; el gasto total en comercio online en España ha aumentado considerablemente, y una parte significativa de la actividad digital se dedica ahora no solo a compras nuevas, sino también a bienes usados y reacondicionados.
Por qué la compra de segunda mano está marcando el camino
Economistas y expertos en consumo señalan que el aumento de las compras de segunda mano tiene varias implicaciones:
- Asequibilidad: Los bienes usados ofrecen puntos de entrada a precios más bajos, ayudando a los hogares a gestionar presupuestos ajustados.
- Sostenibilidad: La reutilización extiende el ciclo de vida de los productos, reduciendo los residuos y la necesidad de extraer nuevos recursos.
- Plataformas digitales: Los mercados han hecho que este tipo de transacciones sean más fáciles, seguras y visibles para un público más amplio.
- Cambio cultural: Lo que antes era una opción de nicho o solo para ahorrar es visto ahora cada vez más como una elección normativa por consumidores de todos los orígenes.
A pesar de los desafíos ocasionales, como las preocupaciones sobre la calidad y las variaciones de precio entre plataformas, el mercado de segunda mano parece destinado a seguir siendo una parte integral del comportamiento del consumidor español. Con más del 70 % de los adultos participando en este sector, para muchos españoles comprar usado ha dejado de ser una simple búsqueda esporádica de gangas para convertirse en una parte regular del consumo doméstico.