Según Pedro Berruezo, secretario general del sindicato de jubilados de la UGT, el elevado coste de la vida en Mallorca está ahuyentando a los pensionistas europeos.
Antes de la pandemia, Mallorca era una opción popular para pasar los años de jubilación. Además del buen clima, la vivienda y las compras solían ser más baratas. “El coste de la vida en Mallorca, incluyendo los precios de la vivienda, era inferior al de sus países de origen. Por lo tanto, podían vivir con holgura en la isla con sus pensiones. Compraban un apartamento y pasaban aquí algunos meses, especialmente en temporada baja, para huir del frío, la nieve y la lluvia en sus lugares de residencia habitual.”
Aunque las estadísticas oficiales no incluyen datos sobre el número de jubilados europeos residentes en Mallorca, Berruezo añade: “Basta con pasear por ciertas zonas de la isla, como la Playa de Palma, Calviá, Cala d’Or o Can Picafort, para constatarlo.” Se observan menos pensionistas del Reino Unido, Alemania y otros países.
Si bien el coste de la vida también ha aumentado en esos países, Berruezo considera que el incremento no ha sido tan acusado como en Mallorca. “Ha habido un cambio de tendencia. Ahora solo vienen los jubilados con mayor poder adquisitivo.”
El presidente de la asociación ABINI de agencias inmobiliarias nacionales e internacionales, Daniel Arenas, coincide con Berruezo. Señala que incluso se construyeron urbanizaciones específicas para personas jubiladas en áreas como Santanyí y Cala Rajada. “Solía haber apartamentos o adosados de 70-80 metros cuadrados con dos dormitorios que se vendían por 300.000-350.000 euros.”
Pero en los últimos cinco o seis años, los precios de la vivienda se han incrementado entre un 25 y un 50 por ciento. Los precios de la alimentación también han subido un 30-40%. Salir a cenar es considerablemente más caro. Todo ello implica que los pensionistas europeos ya no pueden vivir tan cómodamente en Mallorca como lo hacían hace unos años. Ante esta situación, Arenas explica que muchos venden sus viviendas y se trasladan a la Costa del Sol o a la Costa Blanca.