La superviviente de una violación grupal en el estado norteño de Haryana, India, fue dada de alta del hospital una semana después del terrible ataque, según informó un oficial de policía a la BBC.
La madre de dos niños, de 26 años, fué ingresada en un hospital de la ciudad de Faridabad la mañana del 30 de diciembre con graves heridas en la cabeza y el rostro, además de varias fracturas.
Su hermana relató que la víctima había salido a visitar a una amiga y esperaba transporte pasada la medianoche cuando dos hombres en una ambulancia le ofrecieron llevarla. La condujeron a un lugar solitario donde la violaron y luego la arrojaron del vehículo en movimiento.
Un portavoz policial afirmó que actuaron con rapidez, arrestando a los dos hombres e incautando el vehículo.
La mujer fue dada de alta el lunes por la noche tras recibir tratamiento y ser sometida a cirugías.
El oficial superior Mukesh Kumar dijo a la BBC que han solicitado al permiso judicial para que ella visite la prisión y participe en una “rueda de reconocimiento”. Cuando llegue la orden, se le pedirá que identifique a los sospechosos entre un grupo de hombres.
La policía detalló que el crimen ocurrió en la noche entre el 29 y el 30 de diciembre. “El incidente sucedió entre las 12:30 y las 2:00. Uno vigilaba fuera de la furgoneta mientras el otro violaba a la mujer dentro”, explicó Yashpal Yadav, oficial de relaciones públicas de la policía de Faridabad. Los sospechosos fueron interrogados, presentados ante un juez y enviados a la cárcel.
Un médico del hospital donde fue tratada dijo que la ingresaron alrededor de las 5:30 del 30 de diciembre y que presentaba numerosas heridas.
Shalini Chopra, trabajadora social y política de la oposición que habló con la superviviente, comentó a la BBC que la mujer está “mejor, pero aún siente dolor”.
Este caso ha generado indignación en India y se han establecido paralelismos con la horrible violación grupal de una joven de 23 años en un autobús de Delhi en diciembre de 2012. Ese crimen, que acaparó titulares mundiales y provocó masivas protestas, llevó al gobierno a introducir leyes antitviolación más duras, incluyendo la pena de muerte para los ataques más brutales.
Cuatro hombres condenados por aquella violación y asesinato fueron ahorcados en 2020. Uno de los violadores murió en prisión y un menor fue liberado tras pasar por un centro de reforma.
A pesar del mayor escrutinio sobre los crímenes sexuales desde entonces, cada año se siguen denunciando decenas de miles de violaciones y agresiones. Según los últimos registros policiales, en 2023 se reportaron 29.670 violaciones y 2.796 intentos. Además, se registraron 849 casos de violación a menores y 94 intentos contra niños.