La Inteligencia Artificial está tranformando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Desde asistentes virtuales en nuestros teléfonos hasta sistemas que recomiendan películas en las plataformas de streaming, la IA se ha vuelto casi omnipresente. Sus aplicaciones en campos como la medicina, la educación y el transporte prometen hacer nuestras vidas más eficientes y cómodas. Sin embargo, este avance rápido también presenta desafíos importantes relacionados con la privacidad de los datos, el futuro del empleo y la ética en la toma de decisiones automatizada. Por lo tanto, es crucial que sociedad discuta y establezca regulaciones claras para guiar su desarrollo de manera responsable.