El ministro del interior de Guatemala acusó a las pandillas de matar a siete policías el domingo en represalia por la negativa del gobierno a trasladar a sus líderes a una prisión de menor seguridad.
Los asesinatos ocurrieron un día después de que reos pandilleros tomaran como rehenes a 46 personas en tres cárceles del país. La policía recuperó el control de una de ellas el domingo.
“Estoy profundamente apenado por las muertes de siete agentes de la Policía Nacional Civil que fueron cobardemente atacados por estos terroristas en respuesta a las acciones que el estado guatemalteco está tomando contra ellos,” dijo el ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, en una conferencia de prensa.
Desde mediados de 2025, miembros de pandillas han realizado motines en las prisiones para exigir que sus líderes sean mantenidos en condiciones menos restrictivas.
Villeda dijo el sábado que el gobierno no reinstauraría los “privilegios” de los reclusos.
Guatemala sufre de una grave violencia criminal, perpetrada principalmente por las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), las cuales son consideradas organizaciones terroristas por este país centroamericano y por los Estados Unidos.
El Barrio 18 y la MS-13 son rivales y luchan por el control territorial en Guatemala, extorsionando a comerciantes, transportistas y civiles.
En octubre, las autoridades guatemaltecas reportaron que 20 líderes de la pandilla Barrio 18 se habían escapado de una prisión. Solo seis han sido recapturados, mientras que otro fue abatido a tiros.
Guatemala cerró el año pasado con una tasa de homicidios de 16.1 por cada 100,000 habitantes, más del doble del promedio global.
El mes pasado, se encontraron al menos 12 cuerpos en una zona boscosa en las afueras de la Ciudad de Guatemala, y las autoridades vincularon el hallazgo con la violencia pandillera.
El verano pasado, las autoridades dijeron que al menos siete personas murieron cuando pandilleros armados irrumpieron en el funeral de un miembro del Barrio 18.