Sensibilidad Meteorológica en Baleares e Impacto en las Urgencias Sanitarias

Se estima que la sensibilidad meteorológica, o meteoropatía, afecta a entre el 30 y el 60% de la población mundial. Las variaciones atmosféricas, como los cambios en la presión barométrica y la temperatura, tienen un impacto significativo en la salud. La sintomatología es diversa: cefaleas intensas, dolor o rigidez articular, dolor sinusal, alteraciones del estado de ánimo, ansiedad, insomnio, entre otros.

Un artículo de investigación de 2023 en el *Journal of Medicine and Life* afirmó: “La meteoropatía ya no se considera un mito popular, sino una nueva enfermedad que impacta notablemente en la vida cotidiana, especialmente en individuos que padecen enfermedades mentales, trastornos cardiovasculares y afecciones respiratorias”. Los investigadores añadieron que existían datos muy limitados sobre esta condición. Hay que decir que la investigación médica no es concluyente.

El Dr. José Manuel Valverde, especialista en medicina familiar y expresidente del Colegio de Médicos de Baleares, señala que se observa un impacto notable en las urgencias de los centros sanitarios del archipiélago: el número de pacientes aumenta exponencialmente coincidiendo con los cambios meteorológicos. “La mayoría de las veces acuden con migrañas y cefaleas tensionales; estas últimas son las más frecuentes y se ven afectadas de manera considerable”.

Existen otras afecciones. “Las personas que sufren sinusitis experimentan dolor agudo en la zona de los senos paranasales con los cambios de presión atmosférica, y estos cambios también pueden provocar molestias articulares, especialmente en personas con osteoartritis o artritis reumatoide”.

La sabiduría popular a lo largo de los años ha dado lugar a expresiones como ‘no me encuentra bien con este tiempo’. Pero, ¿qué dice la ciencia? Valverde considera que existen algunos estudios científicos que respaldan la meteoropatía. Pone el ejemplo de un estudio en Israel. “Costó 5 millones de dólares concluir que las personas experimentan dolor articular con los cambios de presión, algo que absolutamente cualquier abuela conoce”.

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Aunque no existe una cura para la sensibilidad meteorológica, los pacientes crónicos aprenden a manejarla con la ayuda de médicos especialistas que pueden prescribir medicación. Los cambios de presión no relacionados con el tiempo, como el mal de altura que afecta a los montañeros, también impactan en nuestra salud. “En definitiva, es la misma razón por la que duelen los oídos al viajar en avión, y sabemos que los buceadores también pueden tener problemas, especialmente personas con afecciones preexistentes como problemas respiratorios, ya que la baja presión reduce los niveles de oxígeno”.

Contrario a lo que algunos podrían pensar, el empeoramiento de afecciones como cefaleas, sinusitis o migrañas no ocurre cuando la presión atmosférica supera una cifra estándar, ya sea por encima o por debajo, sino que son los cambios bruscos de presión los que desencadenan los ataques. Y se dice que estos cambios repentinos están ocurriendo con una frecuencia cada vez mayor.

El jueves, Palma registró la presión atmosférica más baja jamás medida en Baleares: 993 hPa. Esta fue la presión más baja desde marzo de 2015. Al respecto, el meteorólogo Miquel Salamanca comentó: “El cambio climático es absolutamente innegable. Antes, los inviernos eran fríos y los veranos calurosos, y las inundaciones eran ocasionales. Ahora, nada es igual que antes. Las estaciones ya no son exactamente las mismas; tenemos veranos mucho más calurosos, el invierno llega cada vez más tarde y experimentamos una tormenta tras otra”.