Reseña del Álbum: Joyce Manor, ‘Yo Solía Ir a Este Bar’

Joyce Manor nunca habían hecho exactamente una canción como ‘All My Friends Are So Depressed’. Quizá la viste citada en tu feed de Tumblr hace una década y media, pero probablemente no identificarias su riff como de la banda que Brett Gurewitz (leyenda de Bad Religion, jefe de Epitaph y productor de este disco) describe no solo como “una banda de punk quintesencial de South Bay”, sino como una de las bandas más importantes de los últimos veinte años. El trío y su rotación de bateristas han refinado su sonido mientras se arriesgan en un par de canciones por álbum, y su último trabajo no es una excepción. La “depresión regular”, como dijo Barry Johnson una vez, no ha perdido su regularidad y los fans se identifican con ella sin importar el estilo musical. Pero dos décadas dan perspectiva para ver cómo eran las cosas, y lo reconfortante de este álbum es la sensación de que Joyce Manor podrían estar haciendo lo mismo dentro de otros veinte años – incluyendo alguna canción que no suene a nada de lo anterior.


1. I Know Where Mark Chen Lives

Con un guiño a Mark Chen de Summer Vacation/Winter Break y a ‘I Know Where Syd Barrett Lives’ de Television Personalities, la canción suena como un golpe del pasado, ambivalente y a la vez himno. Retrata una época donde la marihuana no era legal, la escena que pinta Johnson es temible pero cómica en su crudeza, y la canción gana fuerza por eso.

2. Falling Into It

Al parecer inspirada por su amor por el último álbum de Vampire Weekend y, como cualquier fan supondría, por ‘Falling for You’ de Weezer, Johnson canta ‘Falling Into It’ con la melancolía de quien prevé el desastre. Pero cuando un sintetizador chirriante es tragado por una montaña de distorsión, el explosivo último estribillo funciona como un outrito desafiante.

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3. All My Friends Are So Depressed

“Me equivoqué, no puedo seguir/ Despierto desde hace mucho/ 3pm, no me puedo vestir”, canta Johnson en la canción más pegadiza del álbum, del tipo que terminas cantando hasta que la tocas en el open mic de tu bar. Joyce Manor no son ajenos a experimentar, y el sonido jangly de esta canción muestra con orgullo la influencia de The Smiths (Johnson diría de Morrissey). Captura la autocrítica que te hace señalar a todos mientras tú eres el culpable obvio.

4. Well, Whatever It Was

De los primeros intentos de escritura de Johnson, esta canción es menos evasiva: claramente tú eres el que “se vuelve loco lentamente”. Lentamente es la palabra clave, pues la canción reduce el ritmo del álbum, aunque con los riffs juguetones que respaldan la idea de Johnson de que “sonaría increíblemente fuerte en una película de Shrek”. La frustración crece, pero el peor día siempre está por llegar.

5. I Used to Go to This Bar

En cuanto a nostalgia, esta canción es un acierto directo. Pero la corriente de reflexión del álbum persiste; Johnson insiste en que el lugar no tenía nada especial, pero su indiferencia subraya las crudas realidades del pasado. El tema es pegajoso, pero corta el aliento del cantante, el aguijón de los viejos recuerdos impide que se convierta en un himno total.

6. After All You Put Me Through

La versatilidad de la banda se expande al new wave bailable en este tema, que además avanza la progresión emocional del álbum: “Ya terminé/ De estar triste/ Y es todo por ti”, canta Johnson, añadiendo después (de forma redundante pero graciosa) “Es duro/ Sentirse fatal” sobre teclados flotantes. La yuxtaposición entre el arreglo y su canto parece ser el punto, hasta que llega a una resolución satisfactoria.

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7. The Opossum

Otra canción con sonido jangly, esta vez más orientada al punk, reflejando el contraste entre la voz madura de Johnson y la temática infantil y nostálgica de la letra. Es un fuera de serie en el disco y un buen recordatorio para buscar “opossum” en Google. Ahí, acabo de mejorar tu día.

8. Well, Don’t It Seem Like You’ve Been Here Before?

Parece que Joyce Manor ha empezado la tradición de poner “Well” al principio de al menos dos títulos por álbum. O quizá debería crecer exponencialmente? Bueno, sea lo que sea, lo irónico de esta canción es que creo que nunca habían usado una armónica antes, lo que la hace entrar como un rayo de sol.

9. Grey Gray

Ciertamente hemos escuchado a Johnson así antes, pero su actuación trémula y atronadora te toma por sorpresa cerrando el álbum. La sección rítmica tiene músculo, el riff principal está entre lo glorioso y lo lúgubre. “No confundamos el tema”, empieza el estribillo, atrapando la canción en su propio desconcierto y horror. El álbum viene desde el punto de vista de tener el privilegio de decir que pasaban cosas terribles, pero terminar con ‘Grey Gray’ nos recuerda que es solo cuando el presente se vuelve pasado que las partes oscuras se revelan. Eso perdura, pero el último trabajo de Joyce Manor prueba que recordar puede ser lo opuesto a volver atrás.

I Used To Go To This Bar by Joyce Manor

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