Con *Cerulean*, Danny L Harle nos invita a pensar en la diferencia entre un **primer** álbum y un álbum **debut**. *Harlecore*, su primer LP real, era una incursión vertiginosa en los extremos de la música rave, presentada como una experiencia de club interactiva. En cambio, *Cerulean*, su supuesto debut, cuenta con estrellas pop como Dua Lipa, Caroline Polachek, PinkPantheress y Clairo. El escenario es apocalíptico y oceánico, menos confinado. Imagino su sonido en un set deslumbrante tras un cabeza de cartel, no en una rave de cierre. En lugar de saltar entre intensidades, *Cerulean* se sumerge en un mundo sonoro liminal, en el umbral entre sueño y realidad. Aunque su escala es maravillosa, Harle a veces está tan ocupado encajando piezas que no les da significado.
**1. Noctilucence**
La noctilucencia es bioluminiscencia nocturna, lo que me hace pensar en *Luminescent Creatures* de Ichiko Aoba. Más allá del océano como musa, ambos álbums usan arreglos orquestales exuberantes, aunque esta pista sugiere que los sonidos rave dominarán *Cerulean*.
**2. Starlight [feat. PinkPantheress]**
PinkPantheress quizás no supo que participaba en un álbum que empieza con ‘Noctilucence’, pero claramente no le interesa capturar el poder de otra luz. Ella hace de ‘Starlight’ algo sobre dinámicas humanas, una radiación que hay que evitar. Su lamento es tan convincente que impulsa a Harle a ser más atrevido en la producción, llevando la canción a un territorio más hardcore. Es demasiado brillante para no ser pegadiza.
**3. Azimuth [feat. Caroline Polachek]**
No hay una mitología elaborada en *Cerulean*, pero Caroline Polachek parece haber vivido en ella por siempre. Su voz es una fuerza que anhela estar sola, no con un amante, sino con la naturaleza: *”Le pregunto a la lluvia, ¿cómo llegamos aquí?”*.
**4. Facing Away [feat. Clairo]**
Que ‘Facing Away’ dure poco más de un minuto parece un crimen; pudo ser un gran momento. Clairo canta sobre ser dejada para nadar a la orilla. Sin un gancho claro, cortarla pudo ser una decisión conceptual acertada, pero es una pena.
**5. Raft in the Sea**
Harle parece haber ordenado las colaboraciones por preferencia, pero ‘Raft in the Sea’ tiene más que un gancho pegadizo. Incluso aquí, la fragilidad emocional previa se mantiene. Los floreos de saxofón y silbidos son gentiles sobre *”my everything”*.
**6. Island (da da da)**
Si te gusta el Eurodance con acordeón de finales de los 2000, esto podría ser para ti. Pero tras la melancolía de ‘Raft in the Sea’, suena demasiado caricaturesco y resta profundidad al proyecto.
**7. Te Re Re [feat. kacha]**
¿No fue suficiente ‘(da da da)’? Prueba ‘Te Re Re’, que fusiona la influencia trance de su predecesora con la atmósfera etérea de *Cerulean*, vendida efectivamente por kacha.
**8. Laa**
Una excursión sabrosa al Eurodance que funde elementos de todas las pistas anteriores. Es como el centro del álbum, mostrando más las habilidades de Harle como productor que como curador. Aún es más del triple de larga que ‘Facing Away’, algo difícil de justificar.
**9. O Now Am I Truly Lost**
Tras la energía juguetona de ‘Laa’, esta pista reubica el núcleo emocional y sirve de puente a las colaboraciones famosas que vienen. La hija menor de Harle hace un cameo con una reseña acertada: *”¡Es música!”*.
**10. Two Hearts [feat. Dua Lipa]**
Para mí, las colaboraciones de esta mitad mejoran en calidad. ‘Two Hearts’ lleva a Dua Lipa más allá de su zona vocal cómoda y se estira a sus límites musicales. Su convicción es creíble, pero al no darle vida a la oscuridad, los riesgos parecen forzados.
**11. Crystallize My Tears [feat. oklou and MNEK]**
Recicla ideas líricas de la canción anterior y carece de enfoque estilístico. Pero hay una dinámica vocal refrescante entre oklou y MNEK, cuyas voces manipuladas adoptan cualidades asertivas y misteriosas. La melancolía no cristaliza, y la canción tampoco.
**12. On & On [feat.** **[Caroline Polachek]**
No tan potente como ‘Azimuth’, ‘On and On’ muestra la progresión de *Cerulean*: de un viaje sonoro ambicioso a más bien un argumento. Todo culmina en: ¿Por qué no pueden coexistir el pop artístico que asociamos con alguien como Caroline Polachek con el de, digamos, Eiffel 65? No es un mal argumento, pero cuanto más se apega *Cerulean* a él, más alma parece perder. Se supone que ‘On & On’ es una continuación clara de ‘Azimuth’, ofreciendo una conclusión narrativa —”un pedazo de paz”, como ella dice—, pero es facil de desestimar.
**13. Teardrop in the Ocean**
Como conclusión instrumental de tamaño IMAX para el álbum, ‘Teardrops in the Ocean’ quizá planteé la idea de Danny L Harle como el próximo Oneohtrix Point Never, aunque musicalmente ya ha hecho algo así antes con ‘Ocean’s Theme’, un tema de *Harlecore* genuinamente fascinante. A diferencia de aquel álbum, *Cerulean* suena como si estuviera hecho para proyectarse en una gran pantalla, no para simular una realidad alterna. De hecho, lo acompaña una película audiovisual de 32 minutos, estrenada en exclusiva por NTS, que destaca la influencia de *Stalker* de Andrei Tarkovsky y *Alien* de Ridley Scott. Aunque incluye todas las canciones, es 10 minutos más corta que el álbum, que se hubiera beneficiado de esa misma fluidez.