La humanidad, como dijo el pájaro de T.S. Eliot en *Burnt Norton*, no puede soportar demasiada realidad. Esto se siente especialmente relevante ahora, cuando recibimos más realidad en un día de la que antes teníamos que procesar en un año.
Al mismo tiempo, a menos que te vayas por la fantasía total y ofrescas un 100% de evasión mediante la inmersión en un mundo completamente alternativo, se está volviendo más difícil que tu público te crea. Los programas ambientados en el mundo real tienen que reconocer esta nueva forma de vivirlo. La comedia pura y ligera se ha vuelto mucho más difícil de lograr – y nunca fue fácil. Pero caminar por la línea entre demasiada realidad y muy poca es casi igual de complicado.
Aquí entra Steve Carell, el maestro del hombre común por el que podemos animar, esperar, con el que nos identificamos y en quien creemos. *Rooster*, una nueva serie dramedia de 10 partes (odio esta palabra, pero “drama ligero” y “comedia pesada” son peores), se construye alrededor de su talento incomparable para calibrar la incomodidad, hacernos reir y, cuando él quiere, casi llorar, mientras sacudimos la cabeza de un lado a otro, preguntándonos cómo eso nos tomó por sorpresa.
Carell interpreta a un autor exitoso de ficción de género, Greg Russo, quien es invitado a dar una charla a los estudiantes de inglés en la universidad donde enseña su hija, Katie (Charly Clive). Es recibido con fervor por el presidente de la universidad, Walter Mann (John C. McGinley, interpretando un 50% a su personaje de *Scrubs*, el Dr. Cox, y un 50% a un chismoso e inconstante, lo cual funciona muy bien). Walter es un gran admirador de la escritura de Greg – o al menos es un gran fan de que alguien conocido venga a añadir un poco del polvo de estrellas comercialmente útil, sin el cual ningún establecimiento educativo moderno puede sobrevivir. A Walter también le gusta estar lo más desnudo posible, para que la gente piense: “La mayoría de los rectores son ratones de biblioteca, ¡pero este tipo está en forma!”
(No sé si has visto el video de ejercicios publicado por dos hombres similares y delirantes que no tienen la excusa de un guion cómico, pero si tienes un minuto y una bebida fuerte a mano, puedes buscar en Google “Robert F. Kennedy y Kid Rock” y asombrarte de nuevo con nuestro momento presente.)
El meollo de *Rooster*, lo serio y lo divertido, reside en la relación de Greg con Katie. Ella está lidiando con la aventura que su esposo, Archie (Jamie Tartt de *Ted Lasso*, mal asignado aquí como un académico torpe), tuvo con una de sus estudiantes. Él le dice a Greg que ya se arrepiente; Greg, que ha estado practicando la frase, le dice que, si quiere arreglar las cosas, más le vale “portarse como un hombre de una vez”. “Esta vez sí que lo hiciste bien”, nota Archie. “No necesito tu aprobación”, dice Greg. “Pero gracias.”
Aunque la historia está salpicada de escenas menores y personajes que ya hemos visto (la recepcionista hostil con un nombre raro, el barista con una historia por contar), la dinámica padre-hija se siente tierna y auténtica. Hay un momento encantador e inesperado después de un intercambio cómico entre ellos sobre por qué los padres de Katie se separaron (“Ella te fue infiel”. “Ah, bien, ya estás enterada”), donde Greg le aconseja que cuando hable con Archie por primera vez sea “amable”, para que no diga nada de lo que se arrepienta. Esto invoca su reserva de sabiduría ganada con esfuerzo y toda la rareza de la paternidad – cómo tu trabajo sigue siendo proteger a tu hijo a largo plazo, sin importar lo exagerado o poco comprensivo que te haga parecer en el momento.
También hay una relación de crecimiento lento, igualmente dulce, divertida y compleja, entre Greg y la profesora de poesía Dylan (Danielle Deadwyler, en el tipo de papel que normalmente está lamentablemente mal escrito, pero aquí recibe cuidado amoroso y al que ella añade aún más). Incluye una escena de una incomodidad tan perfectamente genuina en la puerta de su casa después de su primera salida como amigos, que estoy dividido entre las ganas de verla repetidamente por su arte y el deseo de desterrarla de mi mente por su agonía despiadada.
Como el reciente *Vladimir* y *The Four Seasons* del año pasado (también con Carell), esta es televisión para adultos. Los espectadores más jóvenes pondrán los ojos en blanco ante los chistes más flojos sobre la brecha generacional (generalmente involucrando las hipersensibilidades y diagnósticos de salud mental de los estudiantes) y de hecho hubiera sido mejor si estos pudieran haberse tratado con más enfoque. Por otro lado, el mundo es de ellos, así que déjennos tener estas 10 medias horas, ¿eh? Carell puede no ser el héroe que necesitas, pero es el nuestro.
*Rooster* se emitió en Sky Comedy y está disponible en Now en el Reino Unido. En Estados Unidos y Australia, se transmite en HBO Max.